Habrá doble vuelta del cara a cara entre Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo. Será el martes 18 y el escenario volverá a ser la Cámara Alta. Si el primer duelo lo centró la situación económica y el impuesto a las energéticas y bancas, el segundo promete ser una reedición basada en la supresión del impuesto de Patrimonio en Andalucía y la propuesta fiscal presentada por el Gobierno de PSOE y Unidas Podemos.

La Moncloa ya ha registrado la comparecencia del presidente del Gobierno ante el Congreso de los Diputados el próximo jueves 13 y ante el Senado el día 18. La propuesta es para dar explicaciones del Consejo Europeo del día 7 de octubre en Praga en la Cámara Alta y para “informar sobre las medidas económicas y sociales adoptadas por el Gobierno” en la Baja.

Fuentes próximas al presidente explican que el segundo título se trata de un eufemismo para enmarcar “el debate fiscal”. Sánchez se encargará de defender el impuesto a las grandes fortunas, las bonificaciones a las rentas de menos de 21.000 euros y las subidas a las declaraciones de IRPF superiores a 200.000 euros.

La Moncloa busca un cara a cara con Feijóo para tratar de “desenmascararle” y mostrar que “no está con la mayoría social”. En el Gobierno salieron eufóricos del primer cara a cara y ahora buscan una reedición conscientes de que la única manera de desgastar al líder de la oposición es enfrentándose directamente con él.

El PP lo acepta

Desde el Partido Popular están dispuestos a aceptar este duelo que pretende iniciar el Gobierno en el Senado. Consideran en Génova que su discurso sobre la necesidad de realizar una bajada de impuestos que suponga un benefició directo “en el bolsillo de los españoles” (como sería deflactar el IRPF) “está calando”.

También consideran que la ciudadanía “acompaña” la petición que realizó Feijóo al Gobierno hace unos días para bajar el IVA de los productos básicos como son el agua, la carne, el pescado o las conservas.

Recuerdan también los populares que Feijóo envió un documento económico y otro energético al Ejecutivo, y que gracias a ello, el Gobierno no les puede acusar de “no hacer propuestas constructivas”.

En el PP, no descartan tampoco dar la “batalla de los tiempos” porque, en la Cámara Alta, en este tipo de debates, el líder de la oposición tan solo tiene 15 minutos de intervención y 5 de réplica, mientras que el presidente del Gobierno tiene un tiempo ilimitado.