Rusia bombardea, Ucrania repara. Los ataques rusos contra las infraestructuras civiles de las últimas semanas son respondidos con ingenieros y servicios de emergencia ucranianos que acuden para tratar de reparar lo dañado: presas, generadores, tendidos eléctricos Los hospitales, las escuelas, las oficinas o las casas deben seguir funcionando para que este país de 42 millones de habitantes no caiga en la escasez y el desánimo. 

Para eso se necesitan cada vez más repuestos, materiales y piezas de lo más diverso. Conseguirlo puede llegar a ser un calvario en un país con la industria muy dañada. Son cosas quizá demasiado concretas como para incluirlas en las reuniones al más alto nivel entre Gobiernos o ministerios.

Para subsanarlo, países aliados de Ucrania ultiman un sistema de coordinación que incluirá una plataforma digital. En ella se harán casar las necesidades ucranianas y la oferta disponible de los países colaboradores, según informan fuentes diplomáticas. Una especie de web, no accesible al gran público, en la que las autoridades ucranianas especificarán sus necesidades. Pueden ser generadores, cables, tubos especiales… no importa cuán específico.

La plataforma intentará sobre todo agilizar los plazos. Que no se pare una reparación por falta de material. Quien haya llevado un coche a arreglar sabe que una pieza puede retrasar semanas el proceso; Ucrania no dispone de ese tiempo, porque el invierno aprieta.

A esa suerte de web acudirán luego los coordinadores de cada país para ver qué pedidos pueden atenderse. París ha pedido a los Estados aliados que se designe a un coordinador para conformar una especie de “ventanilla única” que reciba los encargos y busque entre los distintos ministerios implicados (Energía, Exteriores, Agricultura…) para ver si se puede atender esa demanda concreta, siempre según las fuentes diplomáticas. 

Un “Ramstein” civil

En abril, Estados Unidos organizó en su base alemana de Ramstein una conferencia para coordinar el envío de material militar a Ucrania. Más de 30 gobiernos detallaron la ayuda militar que iban a mandar al país invadido. Se comprometieron en un día un total de 5.000 millones de euros en capacidades militares. El flujo de armas se hizo constante, y cambió el curso de la guerra: lanzamisiles HIMARS, antitanques Javelin, granadas anticarro Instalaza, drones, combustible…  Todo lo necesario para resistir a Rusia en el frente de batalla.

Ahora, Francia quiere dar el contrapunto a aquella cumbre, en materia de ayuda no militar. Se trata de hacer un “Ramstein civil”, según las fuentes consultadas.

Hasta ahora, lo que llega lo hace gracias a acuerdos bilaterales de Ucrania con cada país. En octubre, por ejemplo, España entregó a Ucrania 30 ambulancias preparadas para atender a mujeres embarazadas, y anunció la pronta llegada de un lote de generadores eléctricos.

El proyecto pretende definirse este martes, en una conferencia internacional en París titulada “Solidarios con el pueblo ucraniano” que será inaugurada por el presidente francés Emmanuel Macron. Se intentará lanzar un sistema sincronizado y eficiente de ayuda a la población. Se han identificado media docena de sectores en los que hacen falta materiales: energía, agricultura, agua, salud, transporte… 

Participarán representantes de 48 países y de 24 organizaciones internacionales o supranacionales, como los distintos bancos internacionales o europeos de desarrollo, Naciones Unidas… El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, participará por videoconferencia y su mujer, Olena Zelenska, acudirá en persona, junto al primer ministro, Denys Shmyhal, entre otros representantes del Gobierno. Por la Unión Europea acudirán la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen y el “ministro de Exteriores” de la UE, el alto representante europeo Josep Borrell. Irán también algunos jefes de Gobierno y ministros, además de secretarios de Estado. España envía al director de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), Antón Leis. 

La plataforma digital es uno de los posibles entregables de este foro solidario, que pretende solventar las carencias inmediatas que sufre la población ucraniana de cara a este crudo invierno que tienen por delante.

Red eléctrica estabilizada

Rusia está utilizando el invierno como arma de guerra, según denuncia tanto el Gobierno de Kiev (que califica al Kremlin de terrorismo de Estado) como la OTAN. Los aliados se han comprometido a proveer tanto de las infraestructuras necesarias para que el país funcione este invierno como de las armas antiaéreas necesarias para defenderlo. 

Este lunes, el Gobierno ucraniano ha asegurado que sus equipos de emergencia han restablecido por el momento la operatividad del grueso del sistema eléctrico del país tras los últimos ataques rusos. 

Los responsables de las empresas de distribución han advertido de que la situación sigue siendo grave. El invierno va a ser largo y los cortes de luz, frecuentes. “De momento, los ingenieros de energía ucranianos han podido restaurar la mayor parte de las capacidades de generación después de los ataques con misiles rusos de esta semana”,  ha dicho NEC Ukrenergo, la compañía estatal eléctrica ucraniana. Las centrales térmicas, sin embargo, todavía no operan con normalidad tras la ola de bombardeos del pasado 5 de diciembre.

Las Fuerzas Armadas comandadas por Vladímir Putin llevan más de un mes hostigando las infraestructuras civiles de Ucrania, lo que ha provocado fuertes cortes de agua, luz y calefacción a días de que comience el invierno, que puede alcanzar varios grados bajo cero de media en todo el país, con fuertes heladas y viento. 

No solo países OTAN

A la conferencia de París van a acudir también países que no suelen involucrarse en el asunto ucraniano, como India. El Gobierno de Nueva Delhi ha preferido no alinearse en las votaciones de condena a Rusia en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y recibe buena parte del gas ruso que ahora no llega a Europa. También irán países árabes del Golfo y Corea del Sur, informa EFE. En los círculos diplomáticos occidentales preocupa la alienación de los países no europeos o norteamericanos en la confrontación de Rusia.

Francia ha reservado un papel protagonista para sus empresas, a las que trata de involucrar en la ayuda a Ucrania. También este martes va a celebrar un encuentro con más de medio millar de compañías, por ejemplo de tecnología o sanitarias. La intención de conseguir el apoyo privado para la reconstrucción. En principio cuando termine la guerra, pero toda ayuda es agradecida cuando antes por el Gobierno de Zelenski.