La propuesta de aumentar el tipo del impuesto sobre hidrocarburos que paga el gasóleo ha quedado en suspenso hasta que baje la inflación.

El Gobierno sigue defendiendo la necesidad de elevar el tipo impositivo de los hidrocarburos que paga el gasóleo y equipararlo al de la gasolina. Pero el Ejecutivo descarta la aplicación de una reforma que suponga un aumento del precio del gasóleo en plena lucha por frenar la inflación y que diluya el efecto del actual programa de bonificaciones para controlar el encarecimiento de los carburantes mediante un descuento de 20 céntimos por litro.

El Ministerio de Hacienda no contempla activar el plan de subidas progresivas del impuesto especial de hidrocarburos sobre el gasóleo, y no tiene intención de aplicarlo hasta que la inflación esté controlada y mientras persista la crisis energética. El proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2023 no incluye el incremento de la fiscalidad del gasóleo, por lo que esta subida es un objetivo que no se retomara en ningún caso hasta después de las elecciones generales del próximo año.

En la actualidad, en España el impuesto especial sobre hidrocarburos contempla el pago de 0,473 euros por cada litro de gasolina, mientras que el gasóleo mantiene un gravamen menor, de 0,379 euros por litro, como consecuencia de un tratamiento tradicional más ventajoso para el gasóleo por estar tradicionalmente más vinculado a los usos profesionales. La equiparación de la tasa de ambos carburantes es una demanda histórica de la Comisión Europea, que desde hace años la reclama por considerar que no están justificadas las ventajas fiscales de las que se sigue beneficiando el gasóleo en el mercado español.

La Comisión Europea entiende perfectamente que no es el momento adecuado para subir la fiscalidad de los carburantes cuando estamos subvencionando el precio de los mismos, ha dicho esta semana la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, dando a entender que Bruselas triunfo la subida del impuesto al gasóleo como parte de los PGE 2023 o como parte de la reforma fiscal que hay que presentar para cumplir con los hitos comprometidos para seguir recibiendo fondos europeos para el Plan de Recuperación.

“Han surgido circunstancias que nos obligan a medir cómo podemos eliminar esta diferencia [entre los impuestos de la gasolina y el gasóleo], que evidentemente no tiene sentido económico, medioambiental ni sanitario”, ha dicho Montero. Hacienda insiste en que aplicar diferentes impuestos a la gasolina y al gasóleo no tiene sentido económico, medioambiental ni sanitario, pero subraya que sería contradictorio ofrecer un descuento generalizado de 20 céntimos por litro de combustible para todos los conductores para reducir el impacto de la subida de precios y, al mismo tiempo, retomar el aumento del impuesto al gasóleo.

El Gobierno ha optado por no aplicar la subida de impuestos por el momento