La ministra de Igualdad, Irene Montero, ha realizado unas polémicas declaraciones durante su comparecencia en la Comisión de Igualdad del Congreso de este miércoles en la que ha defendido su ley trans y la del aborto, contra las que PP y Vox han presentado enmiendas a la totalidad.

Durante su habitual arenga ha hablado de que “la educación sexual es un derecho para los niños y para las niñas” y ha continuado diciendo que “todos los niños, las niñas, les niñes de este país tienen derecho a conocer su propio cuerpo“. Y no se ha quedado ahí, en unas declaraciones de extrema gravedad ha dicho también que tienen derecho “a saber que ningún adulto puede tocar su cuerpo si ellos no quieren y que eso es una forma de violencia”.

Para terminar, se ha reafirmado en la gravedad de sus palabras diciendo con evidente cara de odio que “tienen derecho a amar o tener relaciones sexuales con quien les dé la gana basadas, eso sí, en el consentimiento y esos son derechos que tienen reconocidos”.

Lo único sensato que ha dicho es que a los diputados del PP y Vox esos derechos no les gustan, como no podría ser de otra forma partiendo de la base de que la legislación española establece que la edad mínima de consentimiento sexual es a partir de los 16 años. Así que ningún niño puede tener relaciones sexuales con un adulto, lo diga la ministra o no.