La aprobación definitiva en el Congreso el pasado 25 de agosto de la conocida como “ley del sólo sí es sí”, una de las medidas estrella de Irene Montero, puede tener consecuencias no deseadas para sus promotoras, tal y como adelanta El Confidencial y ya advirtieron diferentes juristas.

La nueva Ley de Garantías de Libertad Sexual, que se basa en el consentimiento y en la equiparación del delito de abuso sexual con el de agresión sexual, está siendo estudiada a fondo por Agustín Martínez, el abogado defensor de la Manada, condenados a 15 años de prisión por un delito continuado de violación recogido en los artículos 178 y 179 del Código Penal a una joven en los Sanfermines. Además la Manada fue condenada por dos agravantes por actuar en grupo y trato vejatorio, que se incluyen en el artículo 180 del Código Penal.

En la ley estrella de la ministra de Igualdad el delito de abuso sexual que queda unificado con el de agresión sexual. A partir de ahora todo acto sexual sin consentimiento será considerado una agresión (una violación) y será castigado con hasta 15 años de cárcel a través de un sistema progresivo de penas. Las víctimas no tendrán que acreditar que han sufrido violencia o que se han resistido.

El letrado Agustín Martínez adelanta a El Confidencial su creencia de que el redactado da margen para estudiar una revisión de las condenas que permita adelantar la salida de prisión de sus representados, un temor que ya expresaron numerosos juristas desde que se presentó el borrador de la ley.

Los jueces del Tribunal Supremo fijaron sus condenas a los miembros de la Manada en 15 años de cárcel respecto a un mínimo legal de 14 años y tres meses. Con la nueva ley, ese mínimo habría sido más bajo según Agustín Martínez.