adelgazar he llegado a la conclusión, que no comer es la única solución” y es que si algo está más que demostrado es que las dieta milagro no existen, o ¿es Saxenda la excepción que confirma la regla?.

Perder peso es un proceso que implica fuerza de voluntad y sacrificio porque además de una dieta equilibrada será necesario una pauta de ejercicio físico personalizado y además tiempo. Ojalá de la noche a la mañana pudiésemos moldear nuestro cuerpo al antojo de cada uno como si de un bizcocho se tratase, pero por ahora eso no es posible.

Dicho esto Saxenda merece un comentario a parte. Se trata de uno de los pocos medicamentos aprobados por la EMA para tratar la obesidad. Además, su uso también se ha autorizado para adolescentes de entre 12 y 18 años.

¿Qué es Saxenda?

Lo primero que hay que decir es que Saxenda no hace milagros aunque ayuda a conseguir los resultados deseados si se integra dentro un tratamiento completo contra la obesidad.

Se trata de un medicamento inyectable y contiene liraglutida que es la molécula utilizado contra diabetes tipo 2.

Su uso estimula la liberación de insulina, activa el centro de la saciedad y reduce la liberación de glucagón. Además retrasa el vaciado gástrico por lo que genera sensación de saciedad y retrasa la absorción de glucosa. La persona que se inyecta Saxenda deja de tener apetito y consecuentemente come menos cantidad de comida por lo que adelgaza.

Saxenda se administra con un pinchazo diario, es una aguja muy fina que suele ponerse en la zona del abdomen, la cara anterior de los muslos o la zona superior de los brazos. Se recomienda ponerla todos los días a la misma hora.

Efectividad de Saxenda

Varios estudios clínicos apoyan la efectividad de este tratamiento. En uno de esos estudios con una muestra de 5.800 personas con obesidad y sobrepeso el medicamento fue comparado con un placebo. Saxenda mostró una reducción de 7,5% del peso en comparación al 2,3% en pacientes tratados con placebo.

Contraindicaciones

Una de las grandes ventajas de Saxenda es que apenas ha dado muestras de efectos adversos, aunque es verdad que alguna contraindicación tiene.

Entre las más frecuentes está el estreñimiento y en algunas ocasiones puede sufrirse malestar gastrointestinal, pero suele remitir según avanza su tratamiento.

No hay experiencia suficiente con pacientes mayores de 75 años por lo que su uso no es recomendable para esta franja de edad. Y aunque es un medicamento seguro no se recomienda para personas con insuficiencias cardíacas graves.