Ciudad Real se convierte estos días en punto de encuentro del turismo gastronómico en España con la celebración de las IV Jornadas de Destinos Enogastronómicos de Saborea España, un encuentro profesional que reúne a representantes de destinos, administraciones y empresas para compartir experiencias y analizar nuevas formas de atraer visitantes a través de la gastronomía.
El Antiguo Casino de la capital acoge unas jornadas bajo el lema «Destinos con origen», que sitúan en el centro del debate la relación entre producto, productores, gastronomía e identidad territorial. La cita permite, además, proyectar la oferta de Ciudad Real y Castilla-La Mancha como destino de interior.
El alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares, ha resumido una de las dimensiones que atraviesa el encuentro al señalar que el turismo y la gastronomía no solo tienen capacidad para generar riqueza, sino también para fomentar entre los propios vecinos un sentimiento de orgullo por su territorio.
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Esa conexión entre identidad y turismo ha sido también uno de los ejes planteados por Blanca Jiménez Cuadrillero, presidenta de la Asociación de Destinos Gastronómicos Nacionales de Saborea España. Jiménez ha definido Ciudad Real como «una tierra con origen y con identidad» y ha defendido que precisamente aquello que diferencia a cada territorio puede convertirse en una herramienta para atraer y fidelizar visitantes.
La presidenta de la asociación ha explicado que la filosofía de Saborea España parte de que «no existe un destino pequeño», ya que cada lugar puede construir una propuesta propia a partir de sus productos, productores, restauradores y cocineros. La convocatoria celebrada en Ciudad Real cuenta con la participación de alrededor del 70 % de los cerca de 30 destinos que forman parte de la asociación.
Una oportunidad para los destinos de interior
La delegada de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha en Ciudad Real, Blanca Fernández, ha situado las jornadas en el contexto del creciente peso del turismo gastronómico. Según ha señalado, aproximadamente uno de cada cuatro turistas internacionales que visitan España realiza actividades relacionadas con la gastronomía, desde la elección de determinados establecimientos y productos hasta catas, experiencias culinarias o visitas a bodegas.
Fernández ha considerado que la elección de Ciudad Real para acoger el encuentro permite situar a la capital provincial en el centro del turismo gastronómico y mostrar el potencial de Castilla-La Mancha como destino de interior.
La estrategia regional se apoya, entre otras herramientas, en las marcas Campo y Alma y Raíz Culinaria. Campo y Alma identifica los 41 tipos de productos de calidad diferenciada de Castilla-La Mancha, mientras que Raíz Culinaria busca proyectar la gastronomía regional como uno de los principales atractivos turísticos de la comunidad.
La delegada ha destacado que la región cuenta con productos y una gastronomía reconocidos dentro y fuera de Castilla-La Mancha y ha incidido en la necesidad de seguir facilitando que quienes visitan el territorio conozcan y disfruten de esa oferta.
En el caso de Ciudad Real, Fernández ha señalado que la provincia recibió el pasado año alrededor de 450.000 visitantes, cerca de la mitad de ellos en la capital. Entre los atractivos que pueden explicar parte de esa demanda ha citado los vinos, quesos y productos gastronómicos de la tierra.
La responsable autonómica también ha destacado el papel de los profesionales de la hostelería, productores, bodegas y empresas turísticas, al considerar que son quienes convierten los productos y la gastronomía en experiencias capaces de atraer visitantes y generar actividad económica.
Una estrategia común para conectar turismo y territorio
El presidente de la Diputación de Ciudad Real, Miguel Ángel Valverde, ha planteado durante la inauguración la necesidad de avanzar en una estrategia común entre administraciones que vincule turismo, gastronomía, productos agroalimentarios y cultura del vino.
Valverde ha defendido que esta coordinación puede abrir nuevas oportunidades económicas y sociales, especialmente en el medio rural, y ha señalado que el interés turístico de la provincia se sustenta tanto en sus recursos naturales, culturales e históricos como en la calidad de su producción agroalimentaria y gastronómica.
Además de los más de 450.000 visitantes registrados el pasado año, ha aportado el dato de más de 770.000 pernoctaciones y ha destacado la evolución del turismo rural como muestra del creciente interés por los territorios de interior.
El presidente provincial ha enumerado entre los productos que pueden contribuir a esta estrategia el vino, el aceite, la berenjena, la cebolla, el melón, el queso manchego y el azafrán de La Mancha, junto a los vinos de pago y otras producciones de reconocido prestigio.
La propuesta pasa también por vincular el turismo con quienes están detrás de esos productos. Valverde ha defendido que conectar a los visitantes con productores y actividad primaria permite ampliar las oportunidades económicas de los municipios y contribuir a afrontar la despoblación.
En esa misma línea ha situado la evolución de la iniciativa privada, con alojamientos de mayor calidad, una restauración más especializada y nuevos proyectos gastronómicos en municipios rurales.
Vino, carne de caza y patrimonio
El sector vitivinícola ocupa un lugar destacado en la oferta provincial. Valverde ha recordado que Ciudad Real es la principal provincia productora de vino de España, con alrededor del 25 % de la producción nacional, y ha destacado tanto el volumen como la evolución de la calidad.
También ha señalado el papel de FENAVIN, la Feria Nacional del Vino que se celebra cada dos años en Ciudad Real y que ha definido como la feria del vino español más importante del mundo por su capacidad para concentrar la oferta nacional y proyectarla internacionalmente.
Otro de los productos abordados durante la jornada ha sido la carne de caza, vinculada al peso de Ciudad Real como territorio cinegético. La Diputación colabora desde hace tres años con ASICCAZA para impulsar su consumo a través de la gastronomía y avanzar en la consolidación del Centro Internacional de Gastronomía Cinegética como referente nacional e internacional.
La promoción de estos productos se integra en la estrategia Sabor Quijote, marca con la que la Diputación articula parte de la promoción turística y cultural de la provincia. A la gastronomía y los productos agroalimentarios se suman recursos como los cuatro parques naturales y nacionales, el Geoparque Mundial UNESCO Volcanes de Calatrava y el patrimonio histórico y arqueológico de los municipios.
Patrimonio y gastronomía en las calles de Ciudad Real
Las jornadas no se limitan al debate profesional y también trasladan esa conexión entre patrimonio y gastronomía a distintos espacios de la capital.
Blanca Fernández ha avanzado la celebración de una ruta gastronómica el domingo 11 de octubre por diferentes enclaves patrimoniales, entre ellos el Museo de la Merced, el Museo Provincial, el Museo López-Villaseñor y el templete de los Jardines del Prado.
La propuesta permitirá combinar el recorrido por estos espacios con recetas tradicionales reinterpretadas desde nuevas tendencias culinarias, de manera que patrimonio, producto y gastronomía formen parte de una misma experiencia turística.
Fernández ha animado a la ciudadanía a participar en esta iniciativa y ha defendido que Castilla-La Mancha cuenta con «una cocina con raíces, con producto y con identidad», además de profesionales capaces de reinterpretarla y hacerla atractiva para quienes visitan la región y para sus propios habitantes.
Las IV Jornadas de Destinos Enogastronómicos cuentan también con la participación de la directora general de Políticas Turísticas de la Secretaría de Estado de Turismo, Ana Muñoz, representantes de los destinos participantes y profesionales del sector turístico y gastronómico.
El encuentro reúne así distintas perspectivas sobre una misma cuestión: cómo aprovechar la gastronomía y los productos de cada territorio para atraer visitantes, generar actividad económica y reforzar la identidad local. En el caso de Ciudad Real, las jornadas permiten poner en común esa estrategia con otros destinos y mostrar una oferta que combina producto agroalimentario, vino, cocina, patrimonio, naturaleza e identidad manchega.






