Como es habitual, las gestoras dan a conocer su visión de cara a 2023. Esta vez toca el turno a Schroders, con su Crystal Ball 2023 Investment Outlook en la que estuvieron presentes: Keith Wade, Chief Economist, Johanna Kyrklund, Co-Head of Investments and Group CIO y Azad Zangana, Senior European Economist and Strategist.

Desde el punto de vista macroeconómico Keith Wade destaca que hay un coste asociado con la alta inflación que estamos viviendo, pero sus estimaciones muestran que la inflación mundial caerá desde su actual nivel del 7,6% en los próximos dos años, hasta llegar al 3,9%, siendo los mayores contribuidores a estas tasas de inflación, como ha sido históricamente el resto de los países emergentes (excluyendo China).

En cuanto a la trayectoria de la inflación, a nivel general en los EE.UU. ha tocado techo y empezará a bajar, por una parte, por la crisis energética, ya que según comenta Wade, el precio de la gasolina en los EE.UU. ha bajado significativamente, incluso ahora estaba en torno a los 3,4 dólares cuando en verano excedía los 5 dólares, incidiendo en la inflación subyacente. Sin embargo, en Europa habrá mayor retraso antes de que veamos el mismo efecto en los precios de la energía, por el impacto en los precios del gas por el cierre de Nord Stream II.

Importante ver el desarrollo de la inflación subyacente (que excluye alimentos y energía), que no cede, y es en lo que se centran los bancos centrales y los inversores, tardando más en bajar y es más “pegajosa”, especialmente en el sector servicios que experimenta un repunte. En EE.UU. los precios de bienes están bajando, pero los servicios no, en particular lo que se llama “alquiler equivalente a los propietarios”. Sin embargo, se espera que en EE.UU. empiece a bajar en 2023, mientras que en la Eurozona sea algo más tardío, hacia el principio del segundo semestre del año entrante.

En cuanto al crecimiento, comenta que hay desincronización en la economía mundial en este momento. Un entorno recesivo en los EE.UU. y Europa, pero en las economías de los mercados emergentes se espera que sea un poco mejor en 2023, principalmente impulsado por China, que ha tenido un año bastante difícil, en particular con las políticas de COVID 0 y los bloqueos. Sin embargo, a medida que avanza el 2023, se verá que estos bloqueos se levantarán progresivamente y también se están viendo señales de que el mercado inmobiliario en China está empezando a tocar fondo. Estos dons factores apoyarán la actividad económica en el país asiático en 2023, con un año más fuerte, con un PIB del 5% vs 3% en 2022.

Caídas de -14,4% en los beneficios por acción en 2023 vs estimaciones del consenso de +4,9%

El mayor desafío a esta visión, apunta Wade, es lo que está sucediendo en los mercados laborales, las tasas de desempleo en todo el mundo siguen siendo muy bajas, no hemos visto aumentos en el desempleo, que es lo que se necesitaría para aliviar la presión inflacionaria. Es algo que los bancos centrales tendrán en cuenta a medida que avancemos en 2023. Sin embargo, podemos ver algunos signos de que las cosas están empezando a moverse con recortes de empleo comenzando en los EE.UU., aunque desde un nivel muy bajo, pero están empezando a deshacerse de mano de obra, con reestructuraciones y la tendencía, creemos, se acelerará hasta 2023.

El especialista destaca que es raro que las empresas no lo hayan hecho antes, ya que con una desaceleración real en crecimiento y la productividad en EE.UU. no ha sido fuerte, las empresas siguieron contratando, con lo que la productividad se ralentiza muy buscamente. Hasta ahora lo que ha pasado es que las empresas han podido pasar ese incremento de costes en el mercado laboral, manteniendo sus márgenes dada la fortaleza de la demana del consumidor. Pero para 2023 esto cambiará, ya sintiendo el impacto de las subidas de tipos por parte de la Fed con la intención de influir en la demanda, con lo que las empresas ya no tendrán más poder de precios y los márgnenes empezaran a estar bajo presión. Si bien el gráfico que presenta Wade es para las estimaciones de beneficios en EE.UU., lo mismo pasará en otras regiones:

El experto nos recuerda que esto es lo que pasa en todas las recesiones, y nos recuerda que “los beneficios corporativos son un juego apalancado en el crecimiento del PIB, así que aunque la economía estadounidense sólo se contraerá un 1% el año que viene, lo que sigue siendo una recesión significativa, los beneficios caerán un 14% debido a la reducción de los márgenes”.

La Fed podría comenzar a bajar tipos de interés en 2023

Aun cuando esto enfrié en cierta forma la economía, queda trabajo por hacer por parte de los bancos centrales, por lo que ven dos subidas de tipos más por parte de la Fed, 50pb la semana entrante y una subida adicional de 25 pb en febrero, cuando se reunan por primera vez en 2023, y a partir de entonces un periodo de espera. “Creemos que la Fed bajará los tipos de interés aunque la inflación probablemente seguirá siendo bastante alta. Una recesión y el aumento en el desempleo hará que la Fed empiece a bajar los tipos”.

En cuanto a Reino Unido y la eurozona, el experto comenta que es ligeramente diferente, con un poco de retraso en la inflación, tardando más en bajar lo que hace que el BCE tenga más trabajo por hacer, subiendo tipos hasta el 3%, y posibles recortes hasta 2024. Historia similar en Reino Unido, subiendo hasta el 4%, y manteniéndolos hasta 2024, cuando muestren cierta relajación ya que los beneficios se ralentizarán.