Verano es igual a agua, y agua es igual a avispas. Puede parecer muy simplista, pero el lo más normal ir a una piscina, un rio o cualquier sitio donde poder refrescarse y encontrarte con la compañía de estos insectos. Desde luego, aquellos que tengan jardín deberán lidiar con las avispas durante todo el verano y estar ojo avizor en cuanto abra una mísera bolsa de patatas. Pero no es solo que sean molestas, sino que las avispas tienen fama de ser agresivas al mínimo gesto que pueda hacerlas sentir amenazadas.

A deferencia de las abejas, las avispas no pierden el aguijón al clavarlo en su víctima, por lo que pueden hacerlo indiscriminadamente, produciendo un dolor agudo seguido de un bulto que puede durar varios días. Lo más recomendable en caso de que una avispa ande cerca, es mantenerse quieto sin hacer aspavientos, esperando a que se vaya. Pero lo más natural es ponerse nerviosos e irse bruscamente o incluso espantarla con la mano, lo que normalmente precede a una picadura de avispa.

En el momento de la picadura, lo primero que tenemos que hacer es alejarnos de la zona. No intentemos tomas venganza intentando matar a la avispa, ya que lo más probable es que te pique de nuevo. Además, cuando clava el aguijón, junto con el veneno hay una feromona que invita a otras avispas a seguir picando. Si el aguijón se ha roto y se ha quedado clavado, asegúrate de retirarlo apretando con la uña o con una tarjeta y que no quede ninguna parte dentro de la piel. De ser posible, aplica un desinfectante sobre la piel.

Remedios de la abuela para las picaduras de avispas

Las reacciones a una picadura de avispa pueden producir efectos diferentes dependiendo de la persona. En el caso de alergia a las picaduras se debe ir al doctor sin vacilar, ya que es la forma más segura de lidiar con estos casos. Para los no alérgicos, la reacción tomará la de un bulto que se puede llegar a extender varios centímetro alrededor de la herida, produciendo dolor agudo, picor y escozor durante un periodo que se puede prolongar durante días.

Para estos casos, existen varias formas de disminuir los síntomas y acelerar la curación. Como cualquier otra picadura o golpe, lo primero es aplicar hielo durante 10 minutos para evitar la inflamación. En cualquier caso habrá que limpiar la zona con un jabón neutro para evitar infecciones y a partir de ahí son varias las cosas que se pueden hacer.

El limón es un remedio casero muy popular para las picaduras de avispa, debido a un doble efecto analgésico/antiséptico de la fruta. Para aplicarlo solo corta una rodaja y aplícalo suavemente sobre el área afectada. La patata tiene un efecto similar contra las picaduras, capaz de calmar y desinflamar la hinchazón. También se pueden usas aceite de oliva y el vinagre de manzana, que han demostrado ser beneficiosos contra las picaduras.

También puedes probar con algo un poco más elaborado pero que puede merecer la pena. Los emplastos de hiervas han sido remedios a este tipo de picaduras durante siglos. Uno que puede venir, se consigue machacando salvia o albahaca con un mortero y aplicarlo sobre la herida con una gasa. Uno de los remedios que siempre tenía mi abuela era una loción, hecha a base de tomillo, laurel, caléndula y flores de malva mezclado con vinagre de vino, que se mezclará y pondrá a hervir hasta que reduzca a la mitad. Dejar enfriarlo y quitar el exceso con un colador, dejando una loción casera para las picaduras.

Estos remedios no sustituyen a los medicamentos especializados, aunque no dejan de ser una opción que te puede sacar de más de un aprieto de no tener acceso a una farmacia. Es importante recordar que todo tratamiento debe hacerse apoyado en la opinión de un especialista, lo que da una ventaja a estos remedios caseros al ser más inocuos.

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