“Las perspectivas para el vino español, en el Sudeste Asiático, son muy buenas frente a la crisis que se vive en China”, afirma el Delegado de FENAVIN en la zona, Rafael Cascales Sisniega, al tiempo que añade que el vino español se está haciendo un hueco cada vez mayor en los países asiáticos, aunque hay cierta heterogeneidad, pues no es lo mismo Singapur, considerado ya un mercado `maduro´, que Vietnam, mercado más reciente y pujante, y donde la demanda está siendo ahora más alta, como también está ocurriendo en Filipinas. Destaca, así mismo, Malasia, no tanto por su consumo interno sino porque se usa como `hub logístico´ en la región.

Y ¿Qué debería tener en cuenta una Bodega que quiera vender en estos países?, pues sobre todo -señala Cascales- que son mercados sin cultura de vino en general, y que, por tanto, tendrá 2 segmentos bastante diferenciados: por un lado, las élites que suelen tener más conocimiento y experiencia y buscarán un segmento alto o muy alto; y por otro lado, el segmento bajo de precio, muchas veces centrado en la imagen de etiqueta y botella.

Adicionalmente, existe un segmento medio que está experimentando un alto creciendo, y es donde las bodegas españolas deberían focalizarse, según su opinión.

Y respecto a los canales de venta más interesantes para el vino español en el Sudeste Asiático, considera que “el `retail´ especializado es el canal idóneo para marcas reconocidas, o vinos que quieren y pueden invertir en marketing; por tanto, normalmente, segmento alto. El volumen, no obstante, suele estar en el canal regalo o venta directa, donde tienen cabida vinos de todos los segmentos”.

Ante la cercanía de FENAVIN, el Delegado comercial explica que la Feria Nacional del Vino permite a los importadores “llevarse una impresión muy buena y realista de la oferta vinícola española en un par de días. Eso lo valoran mucho, porque prueban mucha variedad, y vinos que les sorprenden, en poco espacio de tiempo, multiplicando su interés y posibilidades de compra”.