El próximo 3 de mayo se cumplen 16 años de la misteriosa desaparición de Madeleine McCann, la niña de 3 años británica que -se cree- fue raptada de la habitación del apartamento turístico donde su familia veraneaba en El Algarve (Portugal). La pequeña y sus hermanos dormían mientras sus padres cenaban en un restaurante cercano al alojamiento, con unos amigos.

Según el testimonio del matrimonio McCann, en una de las visitas de control a los menores Kate se encontró con que había una ventana abierta y la menor no estaba en su cama. El hecho de que hubiesen dejado a los pequeños solos, sin la supervisión de un adulto, puso a la pareja contra las cuerdas. Al dolor de la pérdida de su hija se sumó el de las críticas y la culpabilidad.

Lo de dejar a los niños acostados mientras los mayores tomaban algo en el restaurante Tapas del Ocean Club Resort era una práctica habitual del grupo. Y, por eso, solicitaban cada noche la misma mesa: la que tenía mejores vistas hacia los apartamentos donde dormían los menores. Un detalle que la propia Kate ya apuntaba en su libro ‘Madeleine: Our Daughter’s Disappearance and the continue search for her’, publicado en 2011.

Uno años más tarde, la serie documental ‘The Disappearance of Madeleine McCann’ (que se estrenó en Netflix en 2019) añadía un dato relevante a este respecto: la persona que realizó la reserva en el restaurante en el que cenaba el grupo de amigos cuando desapareció Maddie, tomó nota del motivo por el que necesitaban que fuese la misma mesa cada noche: vigilar a los pequeños que estaban solos en sus habitaciones.

“Para mi horror, vi que, sin duda con toda inocencia y simplemente para explicar por qué estaba rompiendo un poco las reglas, la recepcionista había agregado el motivo de nuestra solicitud: queríamos comer cerca de nuestros apartamentos mientras dejábamos a nuestros niños pequeños solos allí y los revisamos de forma intermitente”, señala Kate.

La madre de la pequeña descubrió además que el libro de reservas estaba en la entrada del restaurante, abierto y al alcance de cualquiera. Según publica el New York Post, a día de hoy los padres de la pequeña estarían convencidos de que este extremo fue el que convirtió a Madeleine en el objetivo de sus captores. Descubrieron que dejaban a los niños solos cada noche, incluso pudieron observarles durante algún tiempo y terminaron llevándose a su hija.

Según Robbyn Swan, coautor de ‘Looking for Madeleine’ en 2014, el libro de reservas del restaurante se convirtió en la “pesadilla” de los McCann. Algo que Kate que confirmaría con esta frase, acerca del error de decir a la persona que hizo la reserva el motivo por el que quería aquella mesa y que creen que facilitó el rapto de su hija el 3 de mayo de 2007: “Ahora lo lamentamos amargamente y lo haremos hasta el final de nuestros días”.

La investigación, a día de hoy

A día de hoy, la Policía Metropolitana de Reino Unido sigue considerando que Madeleine McCann se encuentra “desaparecida”, dado que no tiene pruebas contundentes sobre su posible fallecimiento. Sin embargo, la Fiscalía de la ciudad de Braunschweig (Alemania) dio a la pequeña por muerta en junio de 2020.

En abril de 2022, el alemán Christian Brueckner fue acusado formalmente de la desaparición de la pequeña. Entonces, el sospechoso -de 43 años- estaba en la cárcel por tráfico de drogas y acumulaba múltiples condenas por delitos sexuales, según la Oficina Federal de la Policía Criminal (BKA) de Alemania.

Pero la investigación no termina de dar sus frutos y la desaparición de la menor sigue siendo un misterio. De ahí que los padres de la pequeña sigan intentado encontrar alguna pista que les lleve hasta ella. Recientemente el Gobierno británico ha aprobado una nueva partida para la investigación de personas desaparecidas, lo que habría aportado a la familia de la pequeña algo de esperanza.