Lluís Llongueras, figura emblemática de la peluquería en España y más allá, ha fallecido este lunes, 29 de mayo, a los 87 años. La causa de su muerte ha sido un cáncer de garganta con el que había estado luchando durante varios años. El afamado estilista murió en su hogar en Barcelona.

Llongueras nació en 1936 en Esparraguera, una pequeña localidad cerca de Barcelona. Desde una edad temprana, demostró una gran pasión por el arte de la peluquería. A los 14 años, se adentró en el mundo de la belleza y la estética, una industria a la que dedicaría toda su vida.

Se convirtió en una figura de gran renombre en la industria de la belleza, tanto en España como en el extranjero, y se le atribuyen numerosos estilos y técnicas innovadoras que ayudaron a revolucionar la peluquería moderna.

Sin embargo, Llongueras es quizás mejor conocido por la creación de su marca homónima de peluquerías ‘Llongueras’. Esta red de salones de belleza ha crecido hasta convertirse en una presencia destacada en la industria de la peluquería, con más de 50 salones en toda España y un total de 120 establecimientos en todo el mundo.

Llongueras se destacó no solo por su habilidad técnica como estilista, sino también por su visión para los negocios y la marca. A lo largo de su carrera, construyó un imperio de belleza que ha perdurado en el tiempo y ha tenido un impacto significativo en el estilo y la estética del cabello en la sociedad moderna.

Su legado en la industria de la peluquería seguirá viviendo en los salones de ‘Llongueras’ en todo el mundo, así como en la inspiración y la influencia que ha tenido en las generaciones de estilistas que han seguido su camino.

Su muerte es un gran golpe para la industria de la belleza y se le recordará tanto por su talento como estilista como por su espíritu empresarial en la construcción de un imperio de belleza de renombre mundial.