Las llamas continúan arrasando hectáreas a lo largo de la geografía de nuestro país. Las malas condiciones meteorológicas, sobre todo por el viento y la sequía, han agravado la situación en los diferentes focos. Ya se han calcinado en España más de 200.000 hectáreas y todavía queda mucho verano por delante.

Incendios Castilla y León

Uno de los incendios activos más preocupante es el de Boca de Huérdano, en la provincia de León, donde los habitantes de Espejos de la Reina están en alerta por humo, ya que el difícil terreno obstaculiza y dificulta su extinción.

En Ávila, la situación del incendio de Santa Cruz del Valle ha mejorado. Después de más de cuatro días ardiendo ya no hay llamas activas, pero los medios de extinción no se relajan, ya que desde el cuerpo de forestales informan de que “aún hay mucho perímetro caliente y dependemos un poco de las condiciones meteorológicas”.

También preocupan las tormentas eléctricas, a las cuales les pedían que vinieran acompañadas de agua para ayudarles en las tareas de extinción.

Incendios Galicia

Este verano han ardido en Galicia más de 4.000 hectáreas. El terreno está tan seco que arde con una gran facilidad y lo mismo está ocurriendo en todos los incendios de Galicia. El incendio de Cures, en Boiro (A Coruña), ha quemado ya más de 2.000 hectáreas. Otro de los incendios preocupantes está en Verín (Ourense), el cual fue originado en diez focos simultáneos y diferentes, pero han conseguido estabilizarlo tras quemar 600 hectáreas. También está estabilizado el de Boiro, pero el de Carballeda de Valdeorras sigue activo y ha arrasado ya 120 hectáreas.

En As Pontes ascienden al nivel dos de alerta en el foco. Este está muy próximo al núcleo de población de Cuiña, y lo que se intenta es que las llamas no lleguen a las casas. En Pontevedra, en la localidad de Ponte Caldelas, se ha controlado un incendio que ascendía a nivel 2 cercano a la población de Canicouva, donde han ardido 20 hectáreas. También en Pontevedra se han estabilizado los incendios de Saiar, en Caldas de Reis y en Arbo, donde siguen controlados los focos de Barcela y Mourentán.

Alfonso Rueda, presidente de la Xunta de Galicia, ha realizado el seguimiento de los trabajos contra los incendios desde el Centro de Coordinación Central de Incendios.