El consejero de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural subraya que “en este momento” no hay ningún brote en el sector agrario.

Castilla-La Mancha prevé una vendimia “normal”, a pesar de las circunstancias de “excepcionalidad” por la crisis sanitaria del coronavirus, que podrá alcanzar los 23 millones de hectolitros de producción de vino y mosto en la región.

Así lo ha señalado este jueves el consejero de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo, en una rueda de prensa en la que ha indicado que en el conjunto del país se espera una vendimia de 42 millones de hectolitros, por lo que Castilla-La Mancha representa en torno al 55 por ciento.

Con todo, Martínez Arroyo ha incidido en que esta vendimia estaría “muy por debajo” de lo previsto hace meses, por encima de la vendimia del año pasado y en la que se recogieron 20 millones de hectolitros, pero lejos de los más de 28 millones recogidos hace dos años.

Estos datos hacen pensar que la vendimia 2020 se tiene que desarrollar “con garantías y rentabilidad para todos los eslabones de la cadena agroalimentaria”, ha resaltado.

Además, ha hecho hincapié en otras medidas que se han adoptado de manera general y de forma previa al inicio de la vendimia como la retirada de 4,2 millones de hectolitros de vino del mercado, lo que supone menos presión y que las existencias de vino y mosto en la región a 31 de julio se hayan situado en 10,8 millones de hectolitros, dos millones menos que en la misma fecha del año anterior.

Por otro lado, Martínez Arroyo ha remarcado la “apuesta por la calidad” en la vendimia de este año, en la línea de campañas anteriores, con la finalidad de generar más renta y beneficios para los agricultores y hacer más sostenible el sector.

En este sentido, ha especificado que la diferencia entre el valor de un litro de vino embotellado con Denominación de Origen es cinco veces superior al de un vino sin indicación geográfica.

Por todo ello, ha lanzado un mensaje a los mercados y a los consumidores sobre la apuesta “contundente” que hace Castilla-La Mancha por la calidad y ha recordado que desde años se paga la uva en función de la calidad sanitaria del fruto y de la demanda de los consumidores.

En este punto, ha agregado que en esta campaña se ha reforzado el compromiso por la calidad con dos medidas como la limitación de rendimientos de hectárea a 20.000 kilos para las variedades blancas y 18.000 kilos para las variedades tintas y la limitación también a la entrada de uva en bodega, de manera que la que esté por debajo de nueve grados no entra.

El titular regional de Agricultura ha expresado que la de este año será “la vendimia más atípica en Castilla-La Mancha en mucho tiempo y probablemente en la historia” porque nunca se ha iniciado esta campaña agrícola teniendo que afrontar una crisis sanitaria como la del coronavirus.

En cualquier caso, ha reivindicado el peso que tiene la región en esta campaña, ya que dispone de 500.000 hectáreas de viñedo que representan el 7 por ciento de la producción de vino mundial.

NINGÚN BROTE EN EL SECTOR AGRARIO

Por otra parte, el consejero de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural ha subrayado que “en este momento” no hay ningún brote activo en el sector agrícola en Castilla-La Mancha.

A preguntas de los periodistas durante la rueda de prensa que ha ofrecido, Martínez Arroyo ha señalado que la incidencia de la COVID-19 en este sector en porcentaje es “muy inferior” a otras actividades.

De hecho, ha recordado que el Ministerio de Sanidad situó esta incidencia por debajo del 25 por ciento del total en relación a otros sectores económicos.

Además, el titular regional de Agricultura ha indicado que la campaña del ajo ha sido más “difícil” dado que viene a Castilla-La Mancha un número importante de trabajadores procedentes de otras regiones y de manera puntual para dicha campaña, pero en el caso de la vendimia 2020 se espera que se incorporen 20.000 trabajadores que están “más distribuidos en el tiempo y en el territorio” y que la mayoría son de La Mancha.

De otro lado, preguntado por la realización de pruebas PCR para la detección del coronavirus entre los trabajadores agrarios, Martínez Arroyo ha afirmado que “en cualquier ámbito de la economía es una responsabilidad de los empresarios” y que el Gobierno regional, por tanto, “no quiere discriminar” y financiar estas pruebas en este sector y no a otros.

En cuanto a la seguridad en el desarrollo de la campaña de la vendimia, ha apuntado que las inspecciones de trabajo se han reforzado y la Guardia Civil prestará apoyo en la vigilancia de las explotaciones.

En el caso de que se detecte algún positivo en COVID-19, ha dicho, se pondrá en marcha “de manera inmediata” la maquinaria de salud pública con los rastreadores para tratar de localizar el foco y frenar el contagio.

De igual forma, el consejero de Agricultura ha recordado que el pasado 12 de agosto el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM) publicó la orden conjunta de las consejerías de Agricultura, Sanidad y Economía, Empresas y Empleo que establece las normas que regirán la vendimia.

El objetivo, ha remarcado, es que se extreme la prudencia tanto en el campo como en las bodegas, que haya una higiene permanente, grupos estables de trabajadores, uso obligatorio de mascarilla, planes de contingencia de los empresarios y formación por parte de estos a los trabajadores.

Para garantizar la atención inmediata ante un caso positivo en coronavirus, la orden incluye la obligación para los empresarios de tener un listado diario de los vendimiadores con un número de teléfono de contacto e información sobre las personas con las que convivan.

En cualquier caso, Martínez Arroyo se ha mostrado “optimista” porque en Castilla-La Mancha el modelo de viticultura es “familiar” y siempre suelen vendimiar las mismas personas, procedentes la mayoría de ellas de la propia región.