Boris Johnson se ha visto obligado a abandonar la competición por el liderazgo del Partido Conservador y a renunciar a su aspiración de volver a ser primer ministro de Reino Unido y sucesor de Liz Truss. En un comunicado emitido el domingo por la noche Johnson asegura haber logrado 102 avales, superando así la barra fijada para lograr la nominación, pero reconoce que no tiene apoyo en el grupo parlamentario. La BBC sólo ha podido verificar 57 de esas nominaciones.

 “Hay grandes posibilidades”, dice Johnson, “de que pudiera tener éxito en la elección con los miembros del partido Conservador y de que, de hecho, pudiera volver a Downing Street el viernes. Pero en el curso de los últimos días he llegado tristemente a la conclusión de que eso no sería lo adecuado. No se puede gobernar eficientemente a menos que haya unidad del grupo parlamentario“. Johnson había regresado precipitadamente de la República Republicana donde se hallaba de vacaciones tras la renuncia el pasado jueves de Truss.

La salida de Johnson de la competición despeja el camino del exministro de Finanzas Rishi Sunak para convertirse en el próximo primer ministro de Gran Bretaña este mismo lunes. Sus aliados dejan claro que “no dan nada por hecho” y continuará “hablando con los colegas mañana por la mañana antes de que se presenten los papeles de la nominación y discutirá como es la mejor manera de unir al Partido y conducir el país”.

La otra aspirante, Penny Mordaunt, tenía hasta la noche del domingo menos de 50 avales, pero en las próximas horas intentará hacerse con el respaldo de quienes apoyaban a Johnson. Todas las apuestas apuntan sin embargo a que Sunak será el único candidato con más de 100 avales. El anuncio oficial del resultado está previsto para las 14 horas del lunes, hora de Londres.