Vox sigue sin desvelar los nombres de sus principales candidatos para las elecciones municipales y autonómicas del mes mayo, lo que está generando un gran nerviosismo entre su cuadros provinciales ante la incertidumbre de saber si repetirán o no en el cargo, si irán en las listas o quién podría sustituirles.

Se trata de todo un reto para un partido que apenas tiene unos pocos años de vida y que en la anterior cita con las urnas de este tipo concurrió sin tener todavía configurada una estructura territorial, lo que le ha acarreado infinidad de problemas los últimos cuatro años, tanto por la escasez de cuadros formados, como por los líos internos que han derivado en sonadas salidas o expulsiones. Fuentes del partido auguran importantes cambios.

Aunque Vox tiene intención de no alargar el proceso, a diferencia de lo que ha ocurrido en anteriores ocasiones, los equipos a nivel provincial se quejan de “no saber nada todavía” y temen que así siga siendo “hasta el último momento“, según trasladan miembros del partido consultados por Libertad Digital. “No sabemos qué va a ser de nosotros”, destacan. El propio Santiago Abascal admitió la semana pasada en una entrevista en Es la Mañana de Federico, de esRadio, que todavía no han empezado a analizar posibles nombres.

Las disputas provinciales

Nos facilitaría mucho el trabajo saber ya quiénes van a encabezar las candidaturas“, admiten miembros del partido a nivel provincial, temerosos de que esto provoque la desmovilización de sus bases en una cita clave que servirá de termómetro para conocer el estado real en el que se encuentra el partido después de la decepción sufrida en Andalucía, que ha provocado su caída en las encuestas. Ya entonces, el nerviosismo era palpable entre todos los dirigentes del partido hasta que se nombró oficialmente a Macarena Olona como candidata.

La reciente reforma estatutaria aprobada el pasado mes de abril hace recaer sobre el Comité Ejecutivo Nacional la decisión última sobre la elaboración de las listas, previa propuesta de los comités provinciales, por lo que todo queda en manos de la dirección nacional, que sigue sin deshojar la margarita.

Una reforma que, según explicó Abascal en esRadio, tiene por objeto cortar de raíz las “disputas provinciales” que habían “detectado” y que venían motivadas por “el afán de poder“, no por motivos políticos o ideológicos. “Era un quítate tú para ponerme yo“, resumió el líder de Vox para defender lo que valoró como una forma de reforzar “un partido nacional y democrático”.

El hecho de no haber iniciado todavía el proceso ha alimentado todo tipo de especulaciones sobre fichajes estrella, como el de Toni Cantó en Valencia, el cambio de papeles entre Rocío Monsterio y Javier Ortega para la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid, el posible fichaje de los diputados Sayas y Adanero, antes en UPN, para Navarra…todos ellos desmentidos tajantemente por Abascal en Es la Mañana de Federico cuando aseguró que “todas las noticias que están apareciendo al respecto son mentira“.

No hemos empezado a analizarlo, ahora vamos a tener reuniones muy importantes para intentar tomar decisiones sobre las candidaturas”, aseguró el líder de Vox, que insistió en que el proceso se llevará a cabo “cuanto antes” para que los candidatos “puedan hacer campaña desde ya”.

Antes del verano el partido se marcó de plazo las Navidades para tenerlo todo listo antes. Fuentes de Vox aseguran que podrían darse a conocer las candidaturas más importantes, es decir de las capitales de provincia y municipios más grandes, después del acto de Viva 22 que se celebrará los próximos 8 y 9 de octubre en Madrid, aunque no hay una fecha concreta.

Previsiblemente el partido comenzará a poner en marcha la maquinaria electoral esta misma semana para avanzar en una tarea de dimensiones colosales en la que aspiran a dar la vuelta a unas encuestas que, en el mejor de los casos, les sitúan en 2019, aunque muchas ya recogen que podrían perder entre 10 y 20 diputados con respecto a la suma actual.