un incendio que se propagaba rápidamente por las rachas de viento que azotaban la zona residencial. Una vez controlado, la policía de Málaga ha confirmado que un joven de 15 años se ha entregado como presunto autor del suceso que arrasó con más de 8000 metros cuadrados y estuvo a punto de llegar a las viviendas del vecindario.

Según ha explicado, él simplemente trataba de hacer una pequeña hoguera pero no tuvo en cuenta el viento que se había levantado sobre las 21:30 horas y “se le fue de las manos”. Los que aparentemente había comenzado como un juego entre amigos, estuvo a punto de convertirse en desastroso accidente.

La rápida actuación de los bomberos ha permitido que se quede solo en un susto aunque advierten de que las consecuencias podrían podrían haber sido “realmente alarmantes” porque las llamas estuvieron muy cerca de llegar a las casas.

Un juego entre niños

Según los servicios de emergencias, alrededor de las 21:30 horas empezaron a recibir multitud de llamadas del vecindario de Málaga alertando del incendio. Hasta hoy no se ha conocido el autor del incidente pero durante la noche de ayer los agentes ya pudieron conocer algo al respecto. Parece ser que fue una mujer residente en la zona la que avisó a los policías de que había visto a un grupo de adolescentes en el campo y que dejaban a sus espaldas un incendio que empezaba a propagarse rápidamente.

Finalmente, comenzaron a investigar el testimonio aportado y consiguieron localizar a tres de los menores involucrados en el incendio en un centro comercial cercano a la zona de los hechos. Fueron ellos mismos los que dieron el nombre del joven de 15 años causante de las llamas.