El ejército ucraniano dispara y destruye un convoy de carros de combate rusos que se dirigían hacia Kiev. Esa ofensiva se está frenando, mientras que cada vez son más las personas que llegan a la estación de Leópolis, tal y como cuenta la periodista Leticia Álvarez, para refugiarse o para tratar de conseguir un billete de tren que los aleje de la guerra.

Mariúpol, una ciudad destruida

Mientras tanto, ciudades como Mariúpol viven una situación límite ante los últimos ataques rusos porque “Mariúpol permanece completamente bloqueada para la evacuación de personas y para la ayuda humanitaria. La lucha continúa en el área entre Horikhovo y Polohy, nuestro cargamento humanitario ha regresado a Zaporinyia”, explica la ministra.

A consecuencia de este bloqueo, tampoco llegan productos de primera necesidad, “por cuarto día consecutivo no podemos entregar agua, medicinas necesarias y alimentos” a la población. En el corredor de Kiev y en las ciudades cercanas como Bucha, Irpin y Hostomel la situación parece ser algo mejor, pero también sufren los ataques rusos, “en esta dirección, tenemos la oportunidad de evacuar hasta ahora, pero la situación es muy incierta” señaló.

Ucrania y Rusia no avanzan en sus negociaciones

El ministro de Asuntos Exteriores ucraniano, Dmytro Kuleba y su homólogo ruso, Sergéi Lavov, no han avanzado en la situación de los corredores humanitarios ni en el alto el fuego en Ucrania en las conversaciones que han tenido en Antaliya (Turquía). “No hemos hecho progreso en esto”, ha lamentado Dymitro Kuleba.

Aun así, Kuleba se ha mostrado en disposición de “proseguir nuestros esfuerzos para buscar una solución a la tragedia humanitaria sobre el terreno; tengo plena disponibilidad para reunirme una vez más en este formato si hay perspectivas de soluciones”.