Siete personas han muerto y otras tres se encuentran desaparecidas en Italia debido a un fuerte temporal de lluvia que ha sacudido esta madrugada el centro del país, informaron los Bomberos, que han recibido cientos de llamadas en las últimas horas debido a los devastadores efectos del agua. Todas las víctimas mortales se registraron en la región de Las Marcas, donde se contabilizaron 400 milímetros de agua en poco más de dos horas, “lo que significa un tercio de las lluvias caídas durante todo el año”, indicó el responsable de la Protección Civil Italiana, Fabrizio Curcio, que está viajando a la zona afectada.

La fuerza del temporal ha causado numerosos desprendimientos de tierra, formando grandes torrentes de agua y barro que han arrasado varios pueblos de la provincia de Ancona, la gran afectada, mientras los Bomberos trabajan para localizar a las víctimas de la tormenta, que también se ha dejado notar en las cercanas regiones de Toscana y Umbría.

En la zona de Senigallia, en Ancona, se recuperaron los cuerpos de cuatro fallecidos en un garaje, así como los de otros dos hombres, mientras que la última víctima se localizó dentro de su vehículo, que fue arrastrado por el agua, junto a otro individuo que sí logró salvarse al agarrarse a un árbol.

Entre los desaparecidos se encuentra un niño de 6 años que estaba en el coche con su madre, a la que los bomberos lograron rescatar, mientras que el menor fue arrastrado por la fuerza del agua, según los medios locales. Cerca de 200 bomberos trabajan desde anoche en las zonas afectadas, entre las provincias de Ancona y Pesaro-Urbino, donde están buscando a los desaparecidos una vez que las lluvias han parado, desplazándose hacia el sur del país.

“Ha sido un fenómeno muy violento”, en el que en poco más de dos horas se registró “un tercio de las lluvias caídas durante todo el año, lo que ha producido un desastre”, aseguró Curzio, y dijo que “hay que prepararse para un invierno difícil” y que es “necesario acostumbrarse a fenómenos como este que cada vez serán más numerosos”.

El alcalde de Sassoferrato, también en Ancona, uno de los pueblos más afectados, de donde son varios de los desaparecidos, aseguró que no habían recibido ningún aviso especial que les advirtiera de que algo así podría suceder, solo una alerta habitual por viento y lluvia. “Nada nos hacía presagiar tal desastre. Todo sucedió en el espacio de una hora. Ahora el cielo está despejado”, dijo el alcalde, Maurizio Greci, a Radio Capital.