Las seis hermandades mantienen una tradición centenaria en una noche clave de la Semana Santa.
Una noche única en la Semana Santa sevillana
La Madrugá de Sevilla ha vuelto a convertirse en uno de los momentos más intensos y esperados de la Semana Santa, con miles de personas acompañando el recorrido de sus hermandades más emblemáticas en la noche del Jueves al Viernes Santo.
Durante esta jornada desfilan seis cofradías históricas: la del Silencio, el Gran Poder, la Macarena, el Calvario, la Esperanza de Triana y los Gitanos, configurando una tradición profundamente arraigada en la ciudad.
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La Hermandad del Calvario culmina su estación de penitencia
El hermano mayor de la Hermandad del Calvario, José María Carnero, ha destacado la emoción vivida tras completar la estación de penitencia, que finalizó a las 8:10 de la mañana.
“Venimos plenos y felices”, ha señalado, subrayando el valor espiritual de una jornada que culmina con la visita al Santísimo Sacramento en la Catedral.
Tras el esfuerzo, el propio Carnero explicaba que, como muchos cofrades, aprovecharía para seguir viviendo la Madrugá desde otro punto, acudiendo a ver a la Esperanza de Triana en su recorrido de regreso.
Más de un siglo de tradición intacta
Una de las singularidades de la Madrugá es que mantiene inalterado su formato desde hace más de 120 años.
Tal y como ha explicado el hermano mayor, el orden y el número de hermandades no han cambiado en todo este tiempo, algo que la diferencia de otras jornadas de la Semana Santa sevillana.
Esta organización responde a una tradición consolidada que se regula mediante el cabildo de toma de horas, donde se establecen los turnos de salida de cada cofradía.
Una compleja organización coordinada
La coordinación de itinerarios y horarios recae en el Consejo de Hermandades, encargado de garantizar el desarrollo de una noche especialmente compleja por la coincidencia de múltiples recorridos en el centro de la ciudad.
A pesar de esta dificultad logística, la Madrugá vuelve a desarrollarse como uno de los mayores ejemplos de organización y devoción popular.
Devoción, tradición y emoción colectiva
La Madrugá no es solo una manifestación religiosa, sino también un símbolo cultural y social de Sevilla, donde tradición, fe y emoción se entrelazan en cada paso.
Carnero ha concluido deseando que todos los fieles vivan estos días “con muchos frutos espirituales”, reflejando el sentimiento compartido que cada año convierte esta noche en una experiencia única.
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