El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, se enfrenta a un año crucial. 2023 será un curso electoral al celebrarse los comicios autonómicos, municipales y generales, en los que la oposición se juega mantener sus plazas clave y recuperar las perdidas en 2019 a manos del PSOE, entre ellas La Moncloa. En este ambiente, la oposición podría hacerse con la victoria según los sondeos, que auguran una ventaja de más de seis puntos para el expresidente de la Xunta sobre su rival, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

La encuesta de Sigma Dos para el diario El Mundo apunta a que el PP ganaría las elecciones que se celebrarán -si nada cambia- en diciembre de 2023. Los populares se harían con el 30,9% de los votos y 135 escaños, lo que supone una ventaja de 6.1 puntos con los socialistas, que abren el año con una previsión de un 24,8% de los apoyos y 93 escaños: 27 menos que en noviembre de 2019.

El Ejecutivo se ve castigado de esta forma por sus últimas reformas en el Código Penal, que incluyen la eliminación de la sedición en favor de los líderes independentistas del ‘procés’ catalán y una rebaja de las penas por malversación de dinero público. Este es el peor resultado del PSOE en la serie de sondeos del citado medio, que pone fin a dos meses de ascensos de la formación.

La encuesta no tiene en cuenta las últimas medidas económicas del Ejecutivo, como el cheque para las personas necesitadas (que deja fuera a pensionistas y beneficiarios del IMV) o la supresión del IVA sobre los alimentos básicos (que no tiene en cuenta ni la carne ni el pescado).

Feijóo, ante Vox o el PSOE

La victoria de Feijóo sería insuficiente al no alcanzar la mayoría absoluta, fijada en los 176 escaños. Para ello, los populares tendrían que optar por una encrucijada: o una gran coalición con el Partido Socialista o un acuerdo con Vox. Los de Santiago Abascal no serán un pacto gratuito. Los 52 diputados y el 16,2% de los votos que aportarían a la suma tienen un precio: vicepresidencias y asientos en el futuro Consejo de Ministros que ambos podrían conformar, una fórmula que ya existe en Castilla y León.

Otro actor (o actores) a tener en cuenta se encuentra en Unidas Podemos. Aunque el PP sume más que el PSOE y Unidas Podemos en conjunto, los morados pueden resultar decisivos por la futura escisión que podría suponer Sumar, el proyecto político de la vicepresidenta del Gobierno Yolanda Díaz que al añadir los apoyos de electores de ambos partidos puede provocar un duro golpe a los dos grandes partidos de la izquierda. Sin contar esta posible fuga de votos a la izquierda, los morados se harían con un 9,6% de los apoyos y 22 asientos en el Hemiciclo.

Unidas Podemos sigue perdiendo apoyos en la serie histórica. Desde noviembre de 2019, los últimos comicios con Pablo Iglesias al frente antes de su marcha a la Comunidad de Madrid y posterior retirada de la primera fila de la política nacional, la formación se ha dejado 3,2 puntos y, si se cumplen las previsiones, 13 escaños.

La encuesta de Sigma Dos también certifica la desaparición de Ciudadanos, que a pesar del proceso de refundación no logra enganchar ni a los antiguos electores ni a los nuevos, quienes optarían por otras alternativas. Los naranjas solo sumarían un 1,7% de los apoyos e incluso quedarían por debajo de Más País, alternativa de Íñigo Errejón que aunaría 2,7 puntos y tres diputados.

En las formaciones nacionalistas y socios parlamentarios del Ejecutivo, las previsiones no otorgan grandes sorpresas. ERC se mantiene en los mismos 13 representantes que obtuvo en 2019, Junts se llevaría 10, el PNV siete y el resto de partidos lograrían en conjunto 15.

VOLVER A PORTADA