Babío, coautor del libro base de la denuncia, ve delirante que lo descalifiquen por ser del BNG

Los abogados de la familia Franco, Luis Felipe Utrera Molina y Antonio Gil Evangelista, presentaron ante la Audiencia Provincial coruñesa recurso a la sentencia dictada por la magistrada Marta Canales Gantes, titular del juzgado de Primera Instancia nº 1 de A Coruña, conocida el pasado 2 de septiembre, por la que los descendientes deben devolver al Estado el pazo de Meirás gratuitamente.

En el mismo, de 140 páginas, mantienen su tesis de que el inmueble fue un regalo del pueblo a la persona de Francisco Franco y no al jefe del Estado, y para ello rebaten la principal aportación histórica a la causa jurídica, que no es la única, plasmada en el libro de Carlos Babío y Manuel Pérez Lorenzo Meirás, un pazo, un caudillo, un expolio. En el mismo se desgranan los hechos acaecidos desde 1938, cuando la Junta pro pazo inició sus actuaciones para su compra y donación y convertir la finca en la residencia veraniega con el objeto de tener cerca el nuevo jefe de Estado.

Para rebatir una sentencia profusamente documentada en 390 folios, tras escuchar a las partes, peritos y testigos durante cuatro días de juicio en el pasado mes de julio, en su razonamiento los abogados solo admiten que el dinero para comprar el pazo en 1938 no lo puso Franco y que la compra de 1941 fue simulada. Pero matizan que esto sirvió para subsanar una escritura legal de la propiedad, ya que en la realizada tres años antes la viuda del hijo de Pardo Bazán aún no disponía del título posesorio. Por ello opinan que su nulidad decretada no se ajusta a derecho.

INJUSTIFICABLE. Este viernes, Babío rechazó de plano los argumentos de los letrados, en especial las alegaciones de falta de imparcialidad de su persona y de la del otro coautor del libro, simplemente por encontrarse ligadas al activismo antifranquista y ser militantes del Bloque Nacionalista Galego.”Dicen que nos incapacita para hablar con rigor y objetividad del proceso histórico”, explicó el escritor a los periodistas, quien calificó ese razonamiento de “delirante” e “injustificable”.

“En una democracia debería ser justamente el contrario, no existe posibilidad alguna de compatibilizar ser franquista con ser demócrata”, manifestó Babío, quien opinó que “es inadmisible que a día de hoy se siga intentando transmitir la idea de que el franquismo es simplemente una ideología más”.

En la cuestión de la sentencia, afirmó que los razonamientos de los demandados que intentan tumbarla a través del recurso “están contrastados tanto en documentos como en diversas fuentes”, y pretenden ahora que “no se tengan en cuenta las fuentes orales” cuando son vitales para entender la “realidad y la historia” durante una dictadura como la habida.

Por ello asegura que la herramienta que todo historiador sabe que es imprescindible para la recuperación de la memoria histórica son las fuentes orales, porque gracias a ellas “se pudo conocer la existencia del documento de la Junta Pro Pazo en la que se recogía la supuesta compra del inmueble”, así como del archivo donde se encontraba, a pesar de que no se podía acceder a él. Pero se alegró que la Abogacía del Estado “pudo finalmente consultarlo y conseguir el texto”.

El escritor tendrá que declarar ante un juzgado de Madrid el día 26 de octubre en la vista previa del juicio que contra él, y ocho personas más, fueron denunciadas por la familia Franco por presuntas injurias en un programa de televisión.

EL PAZO GESTIONADOPOR LA XUNTA. Babío estuvo ayer acompañado por el presidente de la Fundación Galiza Sempre, Rubén Cela, quien sugirió que cuando la sentencia sea firme, se transfiera el pazo de Meirás a la Xunta y se consesúen sus usos. Cela puso en valor la lucha social que finalizó en una sentencia histórica, pero que en instancias superiores tiene que “ser firme y hacerse efectiva”. Y todo ello debe completarse con la recuperación de las estatuas de Isaac y de Abraham del Pórtico de la Gloria para Santiago, y la casa Cornide para A Coruña.

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