Quince jugadoras de la Selección española femenina de fútbol han renunciado a jugar con el combinado nacional “mientras que no se revierta” la situación que se generó en la última concentración con el seleccionador Jorge Vilda, según ha confirmado este jueves la RFEF, que ha replicado de forma contundente y se ha mostrado inflexible en su postura.

La RFEF no va a permitir que las jugadoras cuestionen la continuidad del seleccionador nacional y de su cuerpo técnico, pues tomar esas decisiones no entra dentro de sus competencias. La Federación no va a admitir ningún tipo de presión por parte de ninguna jugadora a la hora de adoptar medidas de ámbito deportivo. Este tipo de maniobras se encuentran alejadas de la ejemplaridad y fuera de los valores del fútbol y del deporte y son nocivas”, ha advertido la RFEF en un comunicado.

“De acuerdo con la legislación española vigente, no acudir a una llamada de la Selección es calificado como una infracción muy grave y puede acarrear sanciones de entre dos y cinco años de inhabilitación“, reza la nota, que añade que la Federación, “al contrario de la forma de actuar de estas jugadoras, quiere dejar claro que no las llevará a este extremo ni las presionará”.

“Directamente, no convocará a las futbolistas que no desean vestir la camiseta de España. La Federación contará únicamente con futbolistas comprometidas aunque tenga que jugar con juveniles“, espeta.

“La Selección es innegociable”

Según la Federación dirigida por Luis Rubiales, este hecho ha pasado a ser “de una cuestión deportiva a una cuestión de dignidad”. “La Selección es innegociable. Es una situación sin precedentes en la historia del fútbol, tanto masculino como femenino, en el ámbito español y mundial”, añade el documento.

El comunicado concluye asegurando que “el presente y el futuro de España está en el potencial de las categorías inferiores y de jugadoras que este mismo verano se han proclamado campeonas del mundo”, dice.

La RFEF exige el “perdón” de las jugadoras si quieren volver

“La Selección necesita jugadoras comprometidas con el proyecto, con la defensa de nuestros colores y orgullosas de vestir la camiseta de España. Las futbolistas que han presentado su renuncia únicamente regresarán en un futuro a la disciplina de la Selección si asumen su error y piden perdón“, concluye el comunicado.