ajo es un ingrediente que procede de la planta herbácea de la familia Allium, uno de los alimentos que no pueden faltar dentro de la dieta mediterránea. Es ajo crudo es un alimento muy nutritivo, entre sus componentes encontramos minerales y vitaminas como el manganeso, vitaminas B6 y C, selenio, calcio, cobre o potasio. Prácticamente está repleto de valores nutricionales en cantidades ínfimas además de tener muy pocas calorías.

Sus propiedades, el sabor y versatilidad que contienen son puntos claves por los que no debe faltar en nuestro día a día. Puede que sea desconocido pero consumir ajo todos los días es asegurarte un mayor bienestar y una mejora en nuestro organismo, una protección extra para tus huesos y el corazón además de un componente necesario para prevenir gran cantidad de enfermedades.

Tenemos una gran variedad de opciones para elegir cómo cómo consumirlo pero perfectamente es mejor sofreírlo, picarlo, majarlo, molerlo con mortero para así añadirlo a salsas, sopas, cremas, carnes, verduras, guisos o pescado.

Un producto y receta muy conocida es el pan de ajo y la sopa de ajo, perfectos como acompañantes o plato principal.

Como comentábamos anteriormente, la ciencia ha hecho hincapié en numerosas ocasiones de los beneficios y propiedades del ajo, desde la presencia de compuestos de azufre con comprobados efectos biológicos a su total e increíble capacidad para prevenir algunos tipos de cáncer o desintoxicar el organismo.

Civilizaciones griegas como los griegos, romanos, egipcios o babilonios ya usaban el ajo por sus propiedades medicinales, pero, son numerosos los puntos positivos que el consumo diario de este llega a albergar.

Las propiedades que este ofrece pueden ser su alta carga nutricional, facilidad para combatir resfriados, previene enfermedades neurodegenerativas, cardiovasculares o cáncer, desintoxica tu cuerpo de metales pesados, rico en antioxidantes por lo que tiene capacidad de prevenir el Alzheimer y la demencia, mejora el rendimiento deportivo y en concreto para las mujeres, el ajo aumenta el estrógeno.

Propiedades y beneficios del ajo

  • Potente anticoagulante. Contribuye a aclarar la sangre y previene la trombosis
  • Efectos antibacterianos. Bacterias como la salmonela y la escherichia-coli se ven deterioradas si consumimos de forma regular ajo
  • Antifúngico. Reduce la necesidad de oxígeno de algunos hongos
  • Disminuye el colesterol. Consumir entre medio y un gramo al día produce un ligero descenso en los niveles de este colesterol
  • Permite un paso más fluido de la sangre mejorando la elasticidad de las venas
  • Antioxidante. Este puede ayudar a prevenir enfermedades degenerativas
  • Antiviral. En investigaciones in vitro se ha establecido que tiene alguna actividad contra la gripe.
  • Puntos a favor para nuestro hígado
  • Cuida nuestro aparato digestivo. Al consumir ajo las digestiones se realizan mucho mejor porque el este estimula los ácidos gástricos y los alimentos se digieren y absorben adecuadamente.

Valor nutricional del ajo crudo por cien gramos

  • Energía: 149 Kcal
  • Grasa Total: 0 gr
  • Carbohidratos: 33.1 gr
  • Colesterol: 0 mg
  • Sodio: 17 mg
  • Agua: 58,58 mg
  • Proteína: 6,36 g

También hay que ser cautos, es un alimento perfecto para incluirlo en nuestra dieta pero no para tomarlo solo por el simple hecho de todas las propiedades que puede presentar. De hecho, estudios como este llevado a cabo en Vancouver en el que se analizan sus propiedades frente a enfermedades cardiovasculares detalle que “no existen evidencias suficientes para determinar que el ajo proporciona beneficios y propiedades terapéuticas en términos de reducción del riesgo de mortalidad y morbilidad cardiovascular en pacientes diagnosticados con hipertensión”

Y, según el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, sus potenciales beneficios si nos centramos en el cáncer, no son concretamente concluyentes y es por ello que lo mejor es seguir con la investigación.