La pérdida de poder adquisitivo en los trabajadores españoles es un hecho en el que coinciden tanto los sindicatos como la patronal; incluso, están de acuerdo ambas partes en que es necesario incrementar las retribuciones. Sin embargo, a la hora de concretar los ajustes que se deben aplicar, las diferencias que aparecen se antojan muy difíciles de negociar.

En este sentido, el recién reelegido presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, declaró ayer que los sindicatos plantean «unas peticiones imposible» en relación a subir los salarios según la inflación en el Acuerdo Nacional para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) que resulta inamovible.

«Posiblemente es inamovible por parte de los sindicatos. Cuando alguien plantea en una mesa una situación imposible, no vale decir que el que dice que no es este señor», subrayó.

Garamendi sostuvo que es evidente que los salarios deben subir, pero se debe «ver cómo se gestiona esa subida para que no genere inflación de segunda ronda» en el país.

Sobre si la CEOE puede respaldar un incremento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) para 2023, el economista avanzó que dependerá del planteamiento y recordó, además, que la patronal aceptó «la indexación con la promesa del ministro de que había que instaurar un factor de sostenibilidad».

En esta línea, el líder de la patronal acusó al ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, de aprobar el mecanismo de equidad intergeneracional sin pactar con ellos y con unos planteamientos que tachó textualmente de rechazables: «No está cumpliendo lo que nos prometió».

Diferencias

A menos ya de un mes para que finalice 2022, la negociación para el acuerdo marco de revalorización de salarios se presume casi imposible ante la enorme distancia que existe entre los postulados que defienden tanto desde la patronal como por parte de los sindicatos, lo que hace que los trabajadores sigan sufriendo reducción de su poder adquisitivo.

En cuanto al escenario catalán, para el presidente de la CEOE, «es fundamental darle la importancia que tiene y el apoyo que necesita, para que todas las empresas, y en este caso las catalanas, puedan volver con tranquilidad a Cataluña».

Respecto a su posición acerca del Gobierno y de la oposición, Garamendi defendió que la patronal no puede «compartir leyes a la carta, ni impuestos a la carta, que es lo que se está planteando en muchos momentos», y resaltó que es fundamental y respetable que haya un Gobierno y exista una oposición.

«Cuando me han preguntado qué opino de Núñez Feijóo, digo que es un señor que ha sido presidente de la Xunta de Galicia muchos años, votado con abrumadora mayoría por los gallegos, que ahora está de presidente del partido de oposición y merece todos mis respetos», concluyó.