hoteles de cuatro, cinco, seis estrellas son la preferencia de muchos turistas. Concretamente, un 40% frente al 28% que reserva en hoteles inferiores. Los expertos comentan que los desayunos eran la primera opción, sin embargo, ahora han descendido. Lo mismo ocurre con la media pensión, según Holetltur 16% eligen esta opción y un 23% son los turistas que se decantan por el todo incluido.

Para situarnos, el todo incluido es la cantidad de dinero que pagas por un régimen que en este caso incluye todos los servicios del establecimiento. Esta opción es muy típica también en cruceros. ¿Qué entra en un todo incluido? Habitación, comidas (desayuno, comida, cena y si te apetece tomar algo), todas las bebidas (barra libre) y los servicios del hotel (guardería, piscina, etc.). Estas son las reglas del todo incluido, aunque no es todos los sitios te incluye esto. Es más, hay en algunos que para hacer uso del gimnasio, spa u otras estancias tienes que pagar un plus.

Lo fundamental antes de tomar la decisión es informarse de qué incluye cada paquete. Es muy importante fijarse y preguntar sobre todo si es un viaje de última hora. Es verdad que muchas de las recomendaciones que te hacemos es que aunque elijas un paquete fijo de todo incluido, un día salgas del hotel y pruebes la gastronomía del lugar donde vayas. También excursiones que puedas disfrutar y experimentar del entorno.

¿Sabes cómo funciona el todo incluido?

El todo incluido es hacer la estancia cómoda y que tengas todo a tu alcance. Y su principal función es que te sientas tan cómodo que no quieras salir del hotel. Te suelen poner una pulsera que cuando tú la enseñas tienes el acceso directo y saben que su paquete es el todo incluido. Te lo dan cuando llegas a recepción a hacer el “check-in“. Las pulseras suelen ser magnéticas y tienen asociada la cuenta del cliente. Por ello, al tener asociada tu cuenta, hay que vigilar lo que te incluye y lo que no.

Cuándo te aconsejamos unas vacaciones todo incluido

Te aconsejamos unas vacaciones con todo incluido en dos momentos. Y en nuestra opinión, salir del hotel, aunque solo sea un día para disfrutar de la gastronomía, visitas turísticas, etc.

  • Si vas a un viaje de relax: un todo incluido en esta circunstancia es muy aconsejable porque no tienes que preocuparte de nada. Pagas y te sirven. El confort llega cuando al ir a gastos ya pagados previamente no tienes que gastar más porque todo lo que necesitas lo tienes en el hotel.
  • En vacaciones familiares: para ir con niños es muy aconsejable porque tienen actividades, comida a elegir sin preocuparte que algo no les guste y no haya más opciones, piscina, playa al lado, parques y juegos a los que apuntar, espectáculos nocturnos, barra libre para todos, …

Y sí, se ahorra dinero en caso de que hagas las comidas en el hotel y no salgas fuera. En caso de que pagues un todo incluido y de cinco días, tres hayas comido fuera del hotel no es aconsejable.

 

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