Liverpool y Real Madrid saltarán al césped del Stade de Saint-Denis en París para intentar alzarse con la Champions League. Las entradas escasean (cada equipo ha recibido 20.000 que reparte entre sus socios) y por ello muchos deciden aventurarse al mercado de la reventa para intentar acompañar a su equipo en la cita. Con la final próxima, los precios se disparan aunque se trata de una actividad no permitida y perseguida por la UEFA.

Con solo un vistazo a portales de compra venta de artículos, se puede comprobar que los anuncios publicados en las últimas 24 horas son abundantes. También los hay de los últimos 4 días y de la última semana. Los precios a los que se le ofertan las localidades son dispares: las hay de 1.500 y también de 5.000. Algo en común que tienen la mayoría de los anuncios es que se ofrecen como personas “profesionales” en la gestión de las entradas.

“Venta de entradas boletos tickets para la final de la UEFA Champions league 2022 en Paris Real Madrid-Liverpool, entradas en zona neutral y zona Real Madrid, asientos juntos en todas las categorías disponibles a partir de 1.500 euros por entrada.

Somos agencia, damos garantía y factura. También vuelos a Madrid-Paris-Madrid en el día por 750 euros”, reza uno de esos anuncios. También hay personas que publican anuncios no para vender las entradas, sino para comprarlas y ponen su oferta para aquel que quiera venderlas. Como es habitual no falta el clásico “vendo boli bic por 5.000 euros”.

Emilio Navarro, que se dedica a la reventa de entradas, explica en el diario ‘El Mundo’ que aquellas de mejor categoría se pueden llegar a revender por unos 7.000 euros. Incluso, asegura, se pueden llegar a revender localidades para ver el partido en pantallas en el Bernabéu, la alternativa de los que se quedan sin poder ir al estadio.

Actividad perseguida por la UEFA

El precio de las entradas para la final de Champions entre Liverpool y Real Madrid va desde los 60 a los 690 euros en función de la categoría. Como con cualquier producto oficial, las entradas llevan un identificador para evitar falsificaciones y a la hora de comprarlas se pide acreditar la titularidad de la persona que va a disfrutar del boleto.

En España, el Real Decreto 2816/1982, por el que se aprueba el Reglamento General de Policía de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas es el que prohíbe esta actividad. Sin embargo, ya desde que se informó del precio la UEFA lanzó un comunicado advirtiendo de que cualquier persona que revenda o compre entradas está expuesto a sanciones.

“La UEFA es consciente de que la demanda de entradas para las finales puede dar lugar a entradas falsificadas en el mercado secundario, como ha ocurrido en anteriores finales. Se advierte a los aficionados que no podrán acceder a los estadios con entradas falsificadas”, señala la UEFA advirtiendo también a los posibles compradores de que pueden ser víctimas de fraude. Además, los titulares tendrán que descargar una aplicación oficial para demostrar que le entrada es auténtica.

“La entrada será intransferible y solo podrá ser utilizada por el socio adjudicatario, quedando prohibida su cesión o venta a terceras personas. La organización solicitará la documentación necesaria para comprobar la titularidad de las entradas en el acceso al estadio y no se permitirá el acceso a aquellos aficionados que no cumplan estas condiciones”, señala también el organismo para advertir a los compradores de reventa.