El Dr. José María Rodríguez, secretario general del CGCOM, ha denunciado la alarmante situación que vive el personal sanitario en España debido a las agresiones que sufren de manera continuada. Durante la primera jornada europea de agresiones al personal sanitario, el Dr. Rodríguez ha calificado esta situación como una “lacra” que amenaza la vida y el trabajo de los profesionales de la salud.
Los datos presentados son alarmantes, con un aumento del 38% en el número de agresiones a sanitarios en 2022 respecto al año anterior, lo que ha llevado a España a su máximo histórico. En total, se han registrado 843 agresiones en el último año, elevando la cifra total de acciones violentas a personal médico a 6.492 desde 2010.
El análisis de la tipología de los agresores muestra que el 48% son pacientes programados, seguidos de los pacientes no programados (28%) y los acompañantes (22%). Estos datos son solo la punta del iceberg, según el Dr. Rodríguez, ya que muchos casos no se denuncian por miedo, pérdida de tiempo o simplemente porque el insulto y la amenaza se han normalizado en el entorno sanitario.
La situación es especialmente preocupante para el personal sanitario que trabaja en primera línea en la lucha contra la pandemia, ya que han sido objeto de una mayor exposición y vulnerabilidad. Es por ello que se hace necesario que se establezcan medidas efectivas y contundentes para prevenir y castigar las agresiones contra el personal médico y sanitario.
Es fundamental que la sociedad tome conciencia de la gravedad de esta situación, y que se respete y valore el trabajo de los profesionales sanitarios. Los profesionales de la salud merecen nuestro respeto y reconocimiento, ya que son quienes nos cuidan y protegen nuestra salud y bienestar. La violencia no puede ser una respuesta a las dificultades y problemas que se puedan presentar en el entorno sanitario.
Médica de Atención Primaria, perfil de la agresión
De todas las agresiones sufridas el 61% corresponde a mujeres, un dato que consolida la tendencia de los últimos años en los que las mujeres sufren la mayor parte de las agresiones.
El ámbito de la Atención Primaria las agresiones representan el 43% de los casos, un porcentaje que, aunque experimenta un descenso a nivel nacional, no es homogéneo en todas las CCAA. Por detrás se sitúan los Hospitales que sube cinco puntos y se coloca en el 27%, por delante de Urgencias de Hospitales (9%) y Urgencias de Atención Primaria (8%).
Las insultos y vejaciones representan casi la mitad de las agresiones
Respecto a los diferentes tipos de agresiones sufridas, en el 84% de los casos se produjeron insultos y amenazas, mayoritariamente a mujeres, mientas que el 16% restante fueron agresiones que acabaron en lesiones físicas, sufriéndolas en un 56% las mujeres y un 44% los hombres. De esta forma, desde el Consejo Oficial de Médicos, destacan el aumento registrado en lesiones (+3%), de las cuales acabaron en baja labora el 10% de las mismas.
Por otro lado, dos de cada diez agresiones no están relacionadas con atención médica o cuestiones asistenciales. Dentro de este ámbito “estructural” destaca con un 64,3% el tiempo en ser atendido, seguido de un mal funcionamiento del centro (24,9%) y de aquello relacionado con los protocolos COVID-19 (11,7%).
Dentro de las causas asistenciales de nuevo la principal causa de la agresión es la discrepancia con la atención médica recibida que se sitúa en el 53%. También son motivos de agresiones las discrepancias personales (13,8%); no recetar lo propuesto por el paciente (12,4%), aquello relacionado con la incapacidad temporal (10,6%) y, por último, informes no acordes a las pretensiones (9,9%).
Respecto al tipo de ejercicio en el que se ha producido las agresiones en el año 2022, también mantienen datos similares a los de años anteriores con una clara preponderancia del ejercicio público (89%) frente al privado (11%). De todas las agresiones, el 95,1% se producen en horario y entorno laboral. En la distribución por edades el informe resalta que el mayor aumento por rango de edad se ha producido entre los colegiados más jóvenes (menos de 35 años) que ya representan una cuarta parte de los agredidos (25,4%)