abrir sus puertas en Paris después de su cierre más largo de la historia. El monumento ha permanecido cerrado durante ocho meses debido a la incidencia de contagios en la región francesa. Este viernes 16 de julio, vuelve para recibir al público, pero de una forma algo distinta, cumpliendo con las medidas y los protocolos de seguridad para tratar de frenar el avance de la pandemia del coronavirus.

Visitas a la Torre Eiffel bajo protocolo sanitario

Tras la celebración de su Fiesta Nacional, donde Francia recuperó alguno de sus clásicos, como el desfile militar en la avenida de los Campos Elíseos, que tuvo que ser cancelado el pasado año, 2020, como consecuencia del coronavirus, las autoridades francesas han acordado abrir de nuevo el acceso al gran icono de la ciudad de París, la Torre Eiffel.

El cierre de la Torre Eiffel no quiere decir que el monumento haya dejado de vestirse con sus mejores galas. De hecho, el pasado miércoles, no dudó en encender sus luces, llevando a cabo un espectáculo lumínico, en el que también participaron fuegos artificiales para conmemorar el día de la nación. No obstante, la celebración no se festejó con normalidad, pues la regla de la mascarilla era obligatoria para todos aunque estuvieran al aire libre y los aforos estuvieron limitados por controles policiales de seguridad.

De la misma manera, la Torre Eiffel abrirá sus ascensores al 50% de su capacidad y solo se permitirá la entrada a 13.000 visitantes al día frente a los 25.000 con los que podía contar antes. A partir del próximo miércoles, 21 de julio, será necesario presentar el certificado sanitario para la visita.

Como en todos los lugares públicos de Francia que acogen a más de 50 personas, los visitantes mayores de 18 años que quieran acceder a la Torre Eiffel, tendrán que presentar un certificado sanitario que acredite el estar vacunado de coronavirus.

Las dudas comienzan a surgir atendiendo al tiempo que lleva esa persona vacunada y al acceso que pueden tener las personas que no lo estén. Para los que hayan sido vacunados, habrán tenido que pasar al menos dos semanas desde la segunda inyección, o cuatro en caso de la vacuna de Janssen.

En caso de no estar vacunado, se requerirá un resultado negativo en una prueba diagnóstica de coronavirus, realizada 48 horas antes o un certificado que acredite que el visitante ha pasado la enfermedad en los últimos seis meses.

El icono parisino ha recibido a los primeros turistas a las 12:45 horas (10.45 GMT), tras ocho meses duros para los trabajadores de la Dama de Hierro, que han permanecido en paro parcial (ERTE) durante su tiempo de cierre.

Ocho meses en los que no solo han sufrido ellos, sino que también lo han hecho los fanáticos de la simbólica Torre Eiffel, que desde que comenzó la reserva de entradas al público el pasado 1 de junio, han comprado 70.000 billetes para julio y agosto, la mitad de ellos franceses, un 15% a estadounidenses y un tercio europeos, con españoles e italianos a la cabeza.

Los turistas británicos solían ser los que visitaban con frecuencia el monumento, pero la situación pandémica les ha impedido disfrutar de su reapertura, pues las normas impuestas por las autoridades francesas les hace muy complicada la visita a la ciudad.

 

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