Hasta tres meses para ver a un dermatólogo, un mes para una revisión ginecológica o mes y medio para una resonancia. Las listas de espera han llegado a la sanidad privada. En Madrid, inmersa en un tenso conflicto por la huelga de médicos y pediatras de Atención Primaria, su Gobierno presume de que los tiempos de espera por paciente son los más bajos de España para operaciones quirúrgicas no urgentes, incluso a pesar de la pandemia. Sin embargo, desde los hospitales privados, sus trabajadores admiten que, en esta misma región –que encabeza el ranking de comunidades con más seguros de salud contratados– ya hay colapso en algunas especialidades por la ingente cantidad de pacientes que están atendiendo. Detrás, la crisis de la sanidad pública.

En España hay 11,5 millones de personas que pagan por un seguro de salud. Desde enero hasta septiembre de 2022, el ramo de salud aumentó un 7,30 % y aportó 7.915 millones de euros, según datos recabados por Investigación Cooperativa de Entidades Aseguradoras (ICEA) y recogidos por UNESPA, la asociación que representa al seguro en España. En España hay 11,5 millones de personas que pagan por un seguro de salud y que, por tanto, se presupone que, de entrada, no consumen los servicios sanitarios públicos.

Por comunidades autónomas, son Madrid (2.567.365 asegurados), Cataluña (2.514.324) y Andalucía (1.835.876), por este orden, las que tienen más personas con un seguro contratado, precisamente las comunidades que cuentan con un mayor número de hospitales y de camas privadas, según el “Informe ASPE: Análisis de la Sanidad Privada Española”, recientemente presentado.