Así se desprende de los datos del Informe Anual de la Contaminación por Ozono que ha elaborado Ecologistas en Acción (EA)

La contaminación por ozono en Castilla-La Mancha disminuyó un 34 por ciento en los nueve primeros meses del año debido a la reducción de la movilidad que ha generado la crisis del coronavirus, aunque la totalidad de la población de la región y del territorio castellano-manchego han seguido teniendo más del recomendado.

Así se desprende de los datos del Informe Anual de la Contaminación por Ozono que ha elaborado Ecologistas en Acción (EA), que determina que la reducción de la movilidad que ha conllevado la pandemia de covid-19 “ha provocado una mejora sin precedentes de la calidad del aire, también en relación al ozono troposférico”, ha indicado este lunes en una nota de prensa la organización conservacionistas.

En el caso de Castilla-La Mancha entre el 1 de enero y el 30 de septiembre la contaminación por ozono se ha reducido en un 34 por ciento en relación al promedio de las registradas en el periodo 2012-2019, ha precisado EA, que ha añadido que a pesar de este descenso los dos millones de habitantes de la región han seguido respirando aire contaminado por ozono durante el verano de 2020.

De hecho, el informe de Ecologistas en Acción “concluye que la totalidad de la población y del territorio castellano-manchegos han estado un año más expuestos a unos niveles insalubres de este contaminante”, ha apuntado el grupo ecologista, que ha asegurado que el Gobierno de Castilla-La Mancha “sigue sin adoptar medidas sobre el transporte, la industria y la ganadería intensiva que eviten los episodios puntuales y reduzcan los niveles de fondo”.

En el informe, en el que se analizan los datos recogidos en 483 estaciones oficiales de medición de ozono repartidas por todo el territorio español, entre ellas 26 situadas en Castilla-La Mancha, se señala que el ozono es un contaminante muy complejo, que no tiene una fuente humana directa sino que se forma en la superficie terrestre en presencia de radiación solar por la combinación de otros contaminantes denominados precursores.

Estos contaminantes precursores son emitidos por el transporte (en especial los vehículos diésel), las centrales termoeléctricas, ciertas actividades industriales o la ganadería intensiva.

Se trata, por tanto, de un contaminante secundario que en verano afecta a las áreas suburbanas y rurales influenciadas por la contaminación urbana e industrial.

Según EA, el ozono troposférico sigue siendo el contaminante atmosférico que año tras año afecta a más población y territorio, aunque en 2020 sus niveles se han reducido de forma importante, interrumpiendo la tendencia estacionaria o al alza de los últimos años, como consecuencia de la drástica disminución de las emisiones de sus contaminantes precursores en la industria y en el transporte, por efecto de la crisis de la covid-19.

El informe de Ecologistas en Acción toma como referencia el valor recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), de acuerdo al cual el aire contaminado por ozono ha afectado en 2020 a la totalidad de la población y del territorio castellanomanchegos.

Si se considera el valor objetivo establecido por la normativa -que según EA es “más laxo” que la recomendación de la OMS-, la población que ha respirado aire contaminado por encima del estándar legal ha sido de 216.000 personas en el Corredor del Henares, ya que ocho estaciones de medición de esta zona, de la comarca de Puertollano (Ciudad Real) y del resto de Castilla-La Mancha han incumplido el objetivo legal en el trienio 2018-2020.

Pero la frecuencia de las superaciones de los estándares legal y de la OMS ha sido muy inferior a la de años precedentes, con un descenso de respectivamente el 42 por ciento y del 34 por ciento en relación al promedio de las registradas en el periodo 2012-2019, en el conjunto de la región.

La mejoría de la situación ha sido especialmente relevante en las estaciones urbanas de Albacete y Cuenca, con una reducción del número de días con mala calidad del aire del 67 y el 86 por ciento, respectivamente, ha destacado EA, que ha señalado que manera puntual, el ozono solo ha aumentado en la estación urbana de Talavera de la Reina precisamente por el menor tráfico.

Por otra parte, el grupo conservacionista ha considerado que “la información a la ciudadanía por parte de las administraciones públicas no es ni adecuada ni ajustada a la gravedad del problema”

La página web de calidad del aire autonómica solo ofrece datos en tiempo real de la última hora y carece de información sobre las estaciones de las redes privadas, han advertido los ecologistas, que han abogado por que el Gobierno regional “se esfuerce por mejorar” la información de la calidad del aire en la comunidad.

Asimismo, ha asegurado que, aunque son obligatorios, el Gobierno regional sigue sin elaborar los planes de mejora de la calidad del aire para reducir la contaminación por ozono en todas las zonas donde resultan preceptivos, lo que Ecologistas en Acción ha considerado una “negligencia que está poniendo en peligro la salud de toda la población castellano-manchega”.