
La iniciativa alcanza su 63 edición con el traslado de personas mayores y enfermas desde distintos centros hasta la Basílica Catedral de Nuestra Señora del Prado.
Ciudad Real ha celebrado este jueves una nueva edición de la Caravana Blanca, una tradición vinculada a las fiestas en honor a la Virgen del Prado que permite cada año a personas mayores y enfermas acercarse hasta la Basílica Catedral para encontrarse con la patrona de la ciudad.
La jornada ha contado con la presencia del alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares, y la concejala de Servicios Sociales, Aurora Galisteo, que han acompañado a los participantes en este encuentro. La celebración adquiere este año un significado especial al encontrarse la Virgen del Prado ya fuera de su camarín y más cerca de los fieles.
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Galisteo ha destacado el carácter emotivo de esta cita, que considera uno de los actos del inicio de la Feria, y ha señalado que muchos de los participantes acuden cada año para pedir salud a la Virgen. La concejala también ha trasladado sus peticiones para la ciudad y, especialmente, para las personas mayores.

Un dispositivo para facilitar el traslado
La Caravana Blanca ha reunido a personas mayores y enfermas procedentes de diferentes residencias y centros de Ciudad Real. Para hacer posible su participación se ha desplegado un dispositivo de transporte y acompañamiento adaptado a las necesidades de los asistentes.
Autobuses, microbuses y ambulancias han permitido realizar los desplazamientos hasta la Catedral, incluidos los de aquellas personas con mayores dificultades de movilidad. En la organización y coordinación han participado la Hospitalidad Diocesana de Nuestra Señora de Lourdes, servicios de transporte sanitario, Protección Civil, Policía Local, voluntariado, residencias y familiares, entre otros colectivos.
Manuel López Francia, responsable de la organización, ha recordado que la actividad se mantiene desde hace más de seis décadas con el objetivo de facilitar que las personas mayores y enfermas puedan ver cada año a la Virgen del Prado.

Una tradición nacida en 1964
La Caravana Blanca nació en 1964 por iniciativa de José Ballesteros, capellán del Hospital Provincial. Ballesteros animó entonces a un grupo de enfermos ingresados en el centro sanitario a realizar una ofrenda floral a la Virgen del Prado y acudir ante su imagen para rezar.
Desde aquella primera convocatoria, la iniciativa ha mantenido su esencia y ha incorporado la participación de personas mayores, enfermos, familiares, voluntarios y distintas entidades encargadas de hacer posible el traslado y el acompañamiento.
La Hospitalidad Diocesana de Lourdes continúa promoviendo y organizando esta cita, con la colaboración de numerosas instituciones y colectivos de la ciudad.
Tras 63 ediciones, el encuentro ante la Virgen del Prado sigue formando parte de las fiestas patronales de Ciudad Real y ofrece a las personas mayores y enfermas un espacio de acompañamiento y encuentro. La jornada ha concluido con el tradicional acto ante la Virgen en la Basílica Catedral.

