La brecha salarial entre empleados públicos y trabajadores del sector privado no ha hecho otra cosa que incrementarse en los últimos cuatro años, desde que Pedro Sánchez llego a la Moncloa. Y es que, el salario medio bruto anual de un trabajador por cuenta ajena del sector privado, lo que supone un incremento del 4,8%, según los datos del INE. Por su parte, el sueldo medio de un funcionario en España es de 29.976 euros actualmente, frente a los 26.556 euros del año 2018, lo que supone un aumento del 12,88%.

Es decir que en el periodo de tiempo comprendido entre el año 2018 y el 2021, los suelos de los funcionarios crecieron 2,6 veces más de lo que lo hicieron los salarios de los trabajadores del sector privado. Esto supone, que la brecha salarial, que en 2018 era de 2.547 euros anuales, ahora ha pasado a ser de 4.811, un crecimiento del 89%.

Esto también se traduce en otro dato revelador, y es que el 64% de los funcionarios cobran más de 2.295 euros brutos al mes, una cuantía a la que tan solo llegan el 21% del sector privado. Lo mismo ocurre si se mira el tramo bajo de la tabla, solo el 6,5% del personal público gana menos de 1.335 euros brutos, por el 36,1% del sector público.

Otro dato que refleja esta diferencia se ve claramente en los “súper sueldos”. Y es que el número de funcionarios que ganan más de 4.700 euros brutos al mes ha crecido un 21%, mientras que en el mismo periodo – 2018 y 2021 – los empleados de las empresas privadas que ganaban más de esa cantidad han decrecido un 10,8%.

Esta situación podría agravarse todavía más en los próximos Presupuestos Generales del Estado. Y es que, los funcionarios están negociando y demandando nuevas subidas salariales para ajustar su nómina a la inflación. De hecho, CSIF pide recuperar ese 10% de inflación y pérdida de poder adquisitivo en los dos próximos cursos, algo que no parece que vaya a darse. Pero, sí está prevista una nueva subida, todavía por pactar.