la paz o tener el aire acondicionado encendido?”, con estas palabras el primer ministro italiano, Mario Draghi, ha confirmado que el país plantea reducir la dependencia energética de Rusia. “Respaldaremos las decisiones de la Unión Europea. Si se propone un veto a la compra de gas, estaremos encantados de apoyarlo, queremos los instrumentos más eficaces para lograr la paz”, ha subrayado Draghi.

De esta forma, a partir del 1 de mayo y hasta el 31 de marzo del próximo año, la calefacción en los edificios públicos durante los meses de invierno no podrá superar los 19°C. Asimismo, los colegios y otras construcciones de carácter público tendrán prohibido ajustar su aire acondicionado a menos de 25 °C a partir de junio.

Lo que no está claro es cómo se va a vigilar el cumplimiento de la medida, aunque el Gobierno de Sergio Mattarella ya está estudiando que los inspectores de Trabajo lleven a cabo controles de forma frecuente para que aquellos que incumplan los límites sean multados con sanciones de entre 500 y 3.000 euros.

No obstante, habrá algunas excepciones como los hospitales, que no tendrán que aplicar la medida.

Italia propone un techo al gas ruso

Italia es uno de los países con mayor dependencia de Rusia ya que compra a Moscú un 45% de sus suministros anuales. En cualquier caso, Draghi ha señalado que si hoy mismo cesan las importaciones, “hasta finales de octubre” el país “estaría cubierto por reservas y no habría consecuencias”.

En este contexto, el líder italiano ha considerado que una de las medidas más eficaces y racionales sería que a nivel europeo se imponga un techo al precio del gas, un importe “que sea remunerativo para las empresas, pero no tan elevado como el actual”.