Un documento filtrado señala que la torre de control del Aeropuerto Nacional Ronald Reagan operaba con menos personal del necesario durante el accidente que dejó 67 víctimas mortales.
Un informe preliminar de la Administración Federal de Aviación (FAA) ha revelado que la torre de control del Aeropuerto Nacional Ronald Reagan de Washington D.C. operaba con un número insuficiente de controladores en el momento de la colisión entre un avión de American Airlines y un helicóptero militar, accidente que dejó 67 muertos.
El documento, al que ha tenido acceso The Washington Post, detalla que solo dos personas estaban a cargo de las operaciones en la torre, cuando normalmente se requieren cuatro. Esto provocó que un mismo controlador tuviera que gestionar simultáneamente el tráfico de aviones y helicópteros, lo que pudo haber sido un factor determinante en el siniestro.
Una torre de control con personal insuficiente
Washington D.C. es una de las zonas con mayor tráfico aéreo de helicópteros en EE.UU., con más de 100 vuelos simultáneos en determinados momentos. El informe apunta que, además de la sobrecarga de trabajo, el controlador responsable tenía que alternar entre diferentes frecuencias de radio, lo que dificultaba la comunicación entre los pilotos de aviones y helicópteros.
El documento también resalta que 24 horas antes del accidente, un avión tuvo que abortar su aterrizaje en el mismo aeropuerto para evitar chocar con un helicóptero, un episodio que ya había generado advertencias sobre el peligro de una posible colisión.
Las víctimas y el operativo de rescate
Hasta el momento, las autoridades han recuperado 40 cuerpos del río Potomac, donde cayeron ambas aeronaves tras la colisión. Entre los fallecidos se encuentran:
- 64 pasajeros y tripulantes del avión de American Airlines procedente de Wichita (Kansas).
- Tres ocupantes del helicóptero militar.
- Dos ciudadanos chinos, confirmados por la embajada de su país.
- Un padre y su hijo argentino de 13 años, que participaban en una competición de patinaje artístico.
- Cuatro figuras del patinaje artístico mundial, incluidos los entrenadores rusos Eugenia Shishkova y Vadim Naumov, campeones del mundo en 1994.
Las tareas de rescate continúan, aunque las bajas temperaturas y la profundidad del río Potomac dificultan la recuperación de los cuerpos.
Investigación en marcha: hallazgo de las cajas negras
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) ha anunciado que ha recuperado las cajas negras del avión, que incluyen la grabadora de datos de vuelo y la grabadora de voz de cabina. Estas serán analizadas para esclarecer qué ocurrió en los instantes previos a la colisión.
La investigación podría prolongarse varios meses, pero las primeras conclusiones del informe de la FAA ya apuntan a fallos en la gestión del tráfico aéreo y a una posible negligencia en la asignación de personal en la torre de control.
Trump culpa a las políticas de inclusión en la aviación
El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha reaccionado al informe culpando a las políticas de diversidad e inclusión implementadas por las administraciones de Barack Obama y Joe Biden en la Administración Federal de Aviación (FAA).
«La FAA ha estado contratando trabajadores con discapacidades intelectuales severas, problemas psiquiátricos y otras condiciones bajo una iniciativa de contratación de diversidad e inclusión», afirmó Trump.
El exmandatario insistió en que se deben exigir los más altos estándares para trabajar en el sistema de aviación y que solo las personas con mayor aptitud e intelecto deberían ocupar puestos como el de controlador aéreo.
Estas declaraciones han generado una gran polémica, ya que muchos expertos señalan que el problema real es la escasez crónica de personal en las torres de control, algo que los sindicatos llevan denunciando desde hace años.
Un sistema aéreo al borde del colapso
La tragedia ha reavivado el debate sobre la seguridad aérea en EE.UU., con múltiples advertencias previas sobre el colapso del tráfico aéreo y la falta de personal en las torres de control.
Las autoridades federales han sido alertadas repetidamente sobre estos riesgos, pero hasta ahora no se han tomado medidas suficientes para evitar que accidentes como este ocurran.
La FAA y la NTSB deberán determinar si la falta de controladores tuvo un impacto directo en la colisión, pero el informe ya ha puesto sobre la mesa graves deficiencias en la gestión del tráfico aéreo, que podrían haber sido clave en esta tragedia.