El IBEX 35 ha retrocedido un 1,70% al cierre hasta marcar 8.218,80 puntos, volviendo al rojo tras dos días de tímidos avances. El selectivo español ha registrado caídas en siete de las últimas diez sesiones, volviendo a mirar a niveles de mediados de noviembre.

Los mayores castigo de la jornada fueron en buena medida para los dos grandes bancos españoles, muy lastrados por el miedo a la recesión. BBVA ha caído un 3,63%, mientras que Banco Santander se ha dejado un 2,48%.
 
En cuanto a las recomendaciones de los analistas, los expertos de HSBC han elevado el precio objetivo de Inditex después de los resultados presentados esta semana por el gigante textil. El banco británico sitúa la valoración de las acciones en 29,5 euros, desde los 28 euros anteriores. Hoy sin embargo el valor ha registrado fuertes caídas, arrastrado también por la mala acogida que han tenido las cuentas de su rival sueco H&M.

En el lado de los avances, entre los pocos valores que han escapado del castigo ha destacado IAG (Iberia), con una subida del 0,52%. PharmaMar (+0,51%) también ha logrado cerrar al alza.

 

Otro valor protagonista del Ibex 35 ha sido Naturgy (Gas Natural). La compañía de energía ha nombrado a Raúl Suárez, hasta ahora director de UFD, nuevo consejero delegado de Nedgia, y a Mónica Puente, hasta ahora directora de la Zona Centro de la distribuidora eléctrica, nueva máxima responsable de UFD.

El mercado había amanecido ya sombrío tras los anuncios ayer de la Reserva Federal. Tal y como se esperaba, la institución anunció ayer un incremento de los tipos de interés de 50 puntos básicos, tras cuatro subidas consecutivas de 75 puntos. El disgusto vino, sin embargo, de las perspectivas futuras: Jerome Powell dejó claro que seguirá subiendo tipos para luchar contra la alta inflación y que lo hará hasta niveles por encima de lo que esperaba en septiembre (5,1% vs. 4,6% en septiembre) y de los

que venía descontando el mercado (4,86%.

La Fed descartó, además, que tenga intención de comenzar a reducir sus tipos en 2023, algo que no sucederá hasta 2024, cuando la inflación muestre síntomas claros de estar dirigiéndose al objetivo del 2%;  la Fed revisó a la baja sus expectativas de crecimiento económico para 2023 y 2024; y revisó al alza sus expectativas de inflación, variable que no se situará cerca del 2% hasta el año 2025 (prevé que se sitúe en el 2,5% en 2024).

Unos mensajes en el fondo y en la forma que han sido replicados hoy por el Banco Central Europeo (BCE). La institución que preside Christine Lagarde ha subido los tipos en 50 puntos básicos y ha avisado de que tendrán que subir “significativamente” más durante el próximo 2023. De hecho, la propia presienta Lagarde ha añadido durante su comparecencia ante la prensa de que es “obvio” que deben esperarse nuevas subidas de tipos de 50 puntos básicos durante un tiempo.

El máximo responsable de la política monetaria europea también comenzará a reducir su balance a partir de marzo, y ha recortado sus previsiones de crecimiento, pronosticando que la economía del Viejo Continente caerá en recesión. Las previsiones de inflación se elevan para 2023.

Los inversores han conocido además hoy sendas subidas de tipos también del Banco Nacional de Suiza y del Banco de Inglaterra, que contribuyen a evaporar todas las ilusiones creadas en las últimas semanas de que el endurecimiento de la política monetaria podría estar cerca de su fin.

En el resto de plazas europeas, los números rojos también han sido dominantes durante la sesión, con caídas todavía más abultadas que las de la Bolsa española. El EURO STOXX 50 retrocedió un 3,56% hasta los 3.833 puntos, mientras que el DAX se dejó un 3,28% y el CAC 40 francés un 3,09%. En Londres, el FTSE 100 bajó un 0,92%.

Mientras, en Wall Street al tono ‘hawkish’ de la Fed ayer se unen también unos datos de paro semanales mejores de lo esperado que vuelven a dejar claro que habrá más subidas de tipos. Los principales indicadores neoyorquinos registran caídas superiores al 2% durante la media sesión neoyorquina.

En la renta fija, la sacudida de los bancos centrales también se deja notar con fuerza: el rendimiento de los bonos alemanes a dos años se encaminaba hacia su mayor subida diaria en 14 años. La rentabilidad de la deuda pública alemana más sensible a los cambios en las expectativas de tipos de interés, subía 24 puntos básicos, hasta el 2,36%, su nivel más alto desde diciembre de 2008. Se encaminaba a su mayor subida diaria desde septiembre de 2008, cuando se estaba gestando la crisis crediticia.

La prima de riesgo española escalaba hasta los 106,80 puntos, con el bono español de deuda a diez años ofreciendo una rentabilidad de un 3,15%, por el 2,08% que pagaba el bund alemán al mismo plazo. Al otro lado del Atlántico, la rentabilidad del bono estadounidense se referencia era del 3,46%.

En las divisas, el euro, que había iniciado la jornada a la baja frente a un dólar más fuerte, subía hasta los 1,0737 dólares, su nivel más alto desde principios de junio, si bien luego moderaba sus avances a un 0,2% y 1,0707 dólares. La moneda comunitaria subía más de un 1% frente a la libra, a 86,91 peniques, su mayor subida diaria desde el 3 de noviembre.

Los precios del petróleo se estabilizaban tras las pérdidas iniciales al principio de la jornada, al tiempo que la posibilidad de que los bancos centrales sigan subiendo los tipos de interés también aumentó la preocupación por la demanda. Los Futuros del petróleo Brent de referencia en Europa retrocedían un 0,54% hasta los 82,23 dólares, mientras que el West Texas se pagaba a 76,70 dólares, un descenso del 0,74%.

“El precio del petróleo está bajo presión hoy, ya que la orientación de hawkish de la Fed para su política monetaria provocó renovadas preocupaciones sobre el crecimiento económico, elevando el dólar estadounidense y enviando los precios de las materias primas a la baja”, dijo la analista de CMC Markets Tina Teng.