La policía del condado de Summit, Utah, lo encontró el pasado 10 de abril, tres años después de que se le perdiera la pista, temblando de frío en una gasolinera de dicha localidad, ubicada a 1.000 kilómetros de su ciudad y conocida por ser un destino turístico habitual para practicar deportes de invierno.

El coche patrulla que lo encontró le tomó la huella dactilar y, a continuación, cruzó su nombre con la base de datos; ahí comprobaron que el joven figuraba como “desparecido” desde 2019. Tras eso, se pusieron en contacto con la familia de Oswalt.

Una marca en el cuello

La madre del adolescente, para comprobar que se trataba de su hijo, le dijo a los agentes que éste tenía una marca de nacimiento característica en el cuello. La policía comprobó así que se trataba de Connerjack Oswalt.

La policía, no obstante, ya había mantenido contacto con el joven antes del episodio de la gasolinera, pero según se refleja en varios informes, Oswalt no hacía nada ilegal caminando por las calles de Summit, de ahí que no le pidiesen sus datos personales.

Al conocer que había sido encontrado en Utah, la madre agradeció a la Policía de esa localidad. “Nunca dejé de buscarlo. No había un día en que no lo estuviera buscando, de alguna forma o manera”, indicó la madre de Connerjack Oswalt, según publican varios medios estadounidenses.