LONDON, ENGLAND - JUNE 09: Cabinet Minister Lord Frost (R) chairs the first meeting of the Partnership Council followed by the eighth meeting of the withdrawal agreement joint committee with his EU counterpart Maros Sefcovic (L), Richard Szostak, Principal Adviser, Service for the EU-UK Agreements (2ndL) and Paymaster General, Penny Mordaunt (2ndR), on June 9, 2021 in London, England. The United Kingdom is at odds with the European Union over enforcement of provisions in the Northern Ireland protocol that governs post-Brexit trade. (Photo by Eddie Mulholland - WPA Pool/Getty Images)

La Unión Europea advirtió a Reino Unido de que se le está acabando la “paciencia” y de que podría terminar imponiendo aranceles si la parte británica no aplica los compromisos del brexit relativos a Irlanda del Norte, al término de una reunión bilateral que concluyó sin acuerdo.

La dos partes se citaron para examinar sus actuales discrepancias, que giran principalmente en torno a las dudas que plantea ahora Londres en relación sobre el protocolo que en su día acepto para Irlanda del Norte, según el cual este territorio se beneficia de un acceso diferenciado a la UE por tener frontera terrestre con Irlanda.

“Estamos en una encrucijada de nuestra relación con Reino Unido”, advirtió en una comparecencia pública el vicepresidente de la Comisión Europea responsable de vigilar el cumplimiento del acuerdo del brexit, Maros Sefcovic, al término de una fallida reunión en Londres con el ministro británico David Frost, que vigila igualmente el actual marco de relaciones.

Para el bloque comunitario, “la paciencia está llegando a su fin”, lo que en términos prácticos podría traducirse en la suspensión de la cooperación en ciertos sectores o en la imposición de aranceles si Londres sigue tomando decisiones de forma unilateral. “No es demasiado tarde”, ha querido matizar a continuación.

Así, pese al anuncio, al ser preguntado por más detalles sobre la posibilidad de aranceles, el vicepresidente comunitario matizó que este tipo de decisiones “no se toman a la ligera” y que Bruselas no es amiga de medidas unilaterales. “No tenemos un calendario o un paquete de medidas previstos porque seguimos pensando que puede haber una solución”, dijo.

La Comisión Europea ya abrióun expediente sancionador y, pese a que Bruselas dio más tiempo a Londres para responder, los británicos siguen sin ceder. Sefcovic recordó que la legislación comunitaria prevé un segundo aviso para resolver las divergencias, pero que en última instancia el caso podría ser elevado al Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

Frost espera encontrar una solución “pragmática” a corto plazo, habida cuenta de que el 30 de junio expira el periodo de gracia por el que se sigue produciendo la entrada de productos desde la isla de Gran Bretaña a Irlanda del Norte sin cumplir los controles fijados en el acuerdo de divorcio. Pasado este día, los productos procesados quedarán vetados porque la UE no podrá certificar su seguridad, razón por la cual algunos medios británicos hablan ya de la ‘guerra de las salchichas’.

La parte comunitaria confía en recuperar la “confianza” perdida y la británica resalta que, aunque “no ha habido logros”, tampoco hay ninguna “ruptura”.

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