Felipe VI ha asistido este lunes a la inauguración de la 24 edición del Congreso de la Empresa Familiar, que se ha celebrado en Navarra. También ha acudido la presidenta de la comunidad, María Chivite, y la ministra de Industria, Reyes Maroto. También estaba el máximo responsable del IEF y del grupo Puig, el empresario catalán Marc Puig.

Gritos de “Chivite traidora”, de “viva España” o de “viva el Rey”, se han podido escuchar entre las personas que han acudido a la entrada donde se celebraba el evento. Un Congreso marcado por la recuperación económica, así como por el impacto que está teniendo en la actividad de las compañías el encarecimiento del precio de la luz y de las materias primas.

El anterior Congreso de la Empresa Familiar se celebró el año pasado, en 2020, por vía telemática debido a la pandemia de coronavirus. Este año, la reunión del Instituto de Empresa Familiar (IEF), vuelve al formato presencial.

El congreso tiene como lema ‘Trabajamos por una sociedad mejor’, con el que se pretende “hacer patente la contribución económica y social de las empresas familiares a lo largo de generaciones”, informa un comunicado.

Otro de los asuntos que rodea este Congreso es la intención del Gobierno de derogar la reforma laboral y las quejas de Unidas Podemos por las supuestas injerencias de la vicepresidenta primera y ministra de Economía, Nadia Calviño, para tomar las riendas de este proyecto.

Las compañías que integran la organización dan empleo a 1,1 millones de personas y su facturación anual conjunta es del 14% del PIB, un porcentaje que se eleva al 24% si se incluyen las asociaciones territoriales vinculadas, que agrupan a otras 1.500 compañías.

 

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