España no ha tardado ni un año en recuperar los niveles de inmigración permanente previos a la crisis del coronavirus, según el informe Panorama de Migraciones Internacionales publicado este lunes por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). A pesar de que las restricciones propias de la pandemia también se extendieron durante buena parte del 2021, ese año, se establecieron de forma permanente en nuestro país un total de 390.300 personas. Son un 51,4% más que en el 2020, año en el que los viajes internacionales estuvieron fuertemente restringidos y el crecimiento de las economías mundiales prácticamente se detuvo en seco y una cifra similar a la del 2019 (388.900 personas).  

“El aumento de los flujos migratorios permanentes continuará en 2022 a medida que los países de la OCDE eliminan las medidas restrictivas” , indica el documento. En los países que forman parte de la OCDE, el crecimiento medio de la inmigración establecida en 2021 con respecto a 2020 fue de un 22%. Esos 4,8 millones son los que se establecieron de forma permanente, e incluye los que llegaron ese mismo año y quienes regularizaron su situación.

Por su parte, el Instituto Nacional de Estadística (INE) registró en 2021 la entrada de 530.401 inmigrantes, una cifra ligeramente superior a la de 2020 (467.918) pero todavía lejos de los 750.480 de 2019.

El panorama que dibuja el informe de Migraciones Internacionales de 2022 dibuja la situación laboral de los inmigrantes asentados en España. Seis de cada diez están empleados, fundamentalmente en trabajos del sector servicios como la restauración, los hoteles o el comercio. Solo uno de cada cinco está en paro. Datos que, además, son similares a los que se registraron antes de la pandemia.

En el conjunto de la OCDE, los trabajadores migrantes son los que más crecieron (un 45 %), alcanzando la cifra de 750.000, el mayor número en una década, sobre todo por el aumento registrado en EEUU, Canadá, Reino Unido e Italia. Sin embargo, la principal fuente de entrada fue la reagrupación familiar: 1,5 millones de personas y un incremento anual del 39 %.

La OCDE añade que en el caso de España el número de solicitantes de asilo fue en 2022 prácticamente la mitad que en 2019 (115.190 frente a 62.070). La mayoría de los que lo hicieron durante el último año provenían de Venezuela, Colombia y Marruecos.

CASI 5 MILLONES DE REFUGIADOS UCRANIANOS

El informe incluye asimismo un capítulo sobre la ola de refugiados ucranianos causada por la “huida en masa histórica” tras la invasión rusa del pasado 24 de febrero. El organismo internacional calcula que, hasta mediados de septiembre, habrían llegado casi cinco millones de ucranianos a los países de la OCDE, con Polonia (1,38 millones), Alemania (un millón) y República Checa (400.000) como principales destinos. Además, y pese a la lejanía, más de 82.000 han llegado ya a Canadá y casi 51.000 a Estados Unidos. Debido a que la movilización general decretada por Ucrania impide la salida de casi todos los hombres, la inmensa mayoría de los refugiados son mujeres y niños, con “muy pocos” hombres en edad laboral.