El policía nacional que se encargó de la instrucción del accidente del Alvia ocurrido en la curva compostelana de Angrois el 24 de julio de 2013 ha declarado este martes que, en las primeras declaraciones tomadas tras el siniestro, el interventor de Renfe negó hasta “dos veces” la llamada con el maquinista, Francisco Garzón, instantes antes del descarrilamiento. De hecho, según ha contestado a preguntas del Ministerio Fiscal y varios de los abogados de las acusaciones, ha comentado que “no le constó” por ninguna de las declaraciones practicadas dicha llamada, sino que tuvo conocimiento de la misma el día 31 de julio, una semana después de los hechos, a través del registro telefónico.

El instructor, en la cuarta jornada del juicio por el accidente que dejó 80 muertos y 145 heridos, ha explicado también cómo solicitó información técnica a Renfe y a Adif sobre las condiciones de seguridad del tramo y ha defendido su investigación realizada. A ello, tal y como ha relatado ante la jueza Elena Fernández Currás, las empresas públicas contestaron que era el maquinista el que “tenía que saber el cuadro de velocidades” y que existía el conocido como ‘pedal del hombre muerto’, que el conductor tiene que pulsar de forma continua y, si no lo hace, el tren se detiene.