caras de arcilla en espacios urbanos vuelve a Córdoba. En esta ocasión, el ejército de rostros ha reaparecido junto a la ribera. A los vecinos que se acercan a verlo les parece “curioso” que alguna persona se haya puesto a decorar las paredes de piedra. “Es una iniciativa anónima y clandestina que se ha repetido en otros años”, recuerda otra de las curiosas que se han acercado hasta el lugar.

La primera vez que aparecieron estas caras fue en junio de 2019 y se retiraron porque se encontraban en una zona protegida, concretamente en la muralla, que es Bien de Interés Cultural y parte del Catálogo de Bienes Protegidos del Conjunto Histórico de Córdoba. De momento, nadie sabe quién las coloca ni por qué lo hace, lo que provoca que los vecinos elucubren sobre ello. “He leído que cada vez lo hace en sitios más ocultos”, señala una de las vecinas. De hecho, el segundo lugar en el que se encontraron fue en la escalera que une una pequeña plaza de la calle Doctor Fleming con la entrada al Alcázar de los Reyes Cristianos.

Oculta o no, nadie quiere dejar pasar la oportunidad de inmortalizar estas caras, por lo que son muchas las personas que se acercan con la cámara del móvil o una cámara de fotos.

Ya se verá si esta vez se cumple el refrán de a la tercera va la vencida y estos rostros de arcilla sobreviven hasta que la lluvia los borre definitivamente.