limitar a los 3 meses los contratos temporales para cubrir actividades ocasionales. Es la propuesta presentada este miércoles durante la reunión entre Ejecutivo, sindicatos y patronal en el marco de la reforma laboral.

De la misma forma, el Gobierno ha introducido ‘topes’ de uso para este tipo de contratos en función del tamaño de la empresa, “con un ajuste mayor para el sector de la agricultura”. El objetivo es hacer que el modelo indefinido sea el que se registre por defecto.

Temporalidad de los contratos

En cuanto a los contratos de formación serán de entre 3 meses y 2 años para los que combinan la actividad formativa con una actividad laboral retribuida. En este caso, no se harán distinciones según el grado de formación.

Asimismo, los contratos de adquisición de práctica profesional podrán ser de entre 6 meses y 1 año, con periodo de prueba de 1 mes.

Nuevos ERTE

La propuesta inicial sobre el Mecanismo Red, sustituto sustituto de los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE), pretendía permitir a las empresas reducir durante un tiempo la jornada o suspender los contratos de sus trabajadores, como en los ERTE, con beneficios en cotizaciones y prestaciones siempre que se den determinadas circunstancias.

Sin embargo, esta última fórmula fue rechazada tanto por las organizaciones patronales como por los sindicatos al considerarla “intervencionista”, “poco flexible” y “farragosa. Para acercar posturas con los agentes sociales, el Gobierno también la modificará.

Por el contrario, el documento del Gobierno no incorpora nuevas propuestas referentes a la modificación sustancial de las condiciones de trabajo y las subcontratas, aspecto que Trabajo quiere limitar a casos tasados. Tampoco se han registrado cambios sobre la prevalencia del convenio del sector y la ultraactividad.

La negociación colectiva continuará este viernes, en una nueva reunión entre la mesa de diálogo social.

 

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