se incrementa el precio del gas y la gasolina, que han aumentado un 50% y un 40% a lo largo de los últimos meses. En cuanto a la electricidad, la situación es todavía peor.
La factura de la luz ha pulverizado todos los récords entre finales de 2021 y comienzos de 2022. Al punto de que este mes de marzo, el recibo medio de cada hogar triplicará al del año pasado. Pese a ello, el Gobierno ha descartado intervenir el mercado para fijarle un techo a la factura.
En este escenario, motivado en un primer momento por la crisis económica derivada de la pandemia del coronavirus, miles de familias españolas viven una odisea para llegar a fin de mes. Algunas atraviesan la tormenta perfecta: el desempleo unido al incremento de precios.
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En España, además, la huelga de transporte ha encarecido aún más la cesta de la compra. Y, como colofón a todo, la guerra en Ucrania, que ha encarecido todavía más los productos, servicios y alimentos más básicos.
Matrimonios con hijos, los más afectados
Los matrimonios con hijos están siendo de los más perjudicados, un buen ejemplo de ello es el caso de Amparo y su familia. Esta joven madre ha empezado a usar la bicicleta para ir al trabajo ante el incremento del precio del gasoil y, además, asegura que evita en la medida de lo posible no encender la calefacción, pese a tener dos hijas pequeñas. «Si podemos apañarnos con una manta, no la encendemos», explica a Antena 3 Noticias.
La situación de Begoña es todavía peor. Ella y su marido están en el paro, tienen dos hijos pequeños y cuentan con apenas 500 euros para pasar el mes. «De esos 500 euros quitas lo que se va en luz, agua y comida y no queda nada», lamenta.
