La víctima, de 78 años, retiró el dinero de dos sucursales bancarias tras creer que recibiría a cambio un boleto de lotería premiado.
La Policía Nacional ha detenido a dos mujeres de 47 y 36 años como presuntas autoras de una estafa mediante el conocido timo del tocomocho en Ciudad Real capital. La víctima, una mujer de 78 años, entregó un total de 6.500 euros a cambio de un supuesto boleto de lotería premiado.
Según la investigación policial, las dos mujeres abordaron a la anciana en plena vía pública después de seleccionarla como víctima. Posteriormente, consiguieron que las acompañara primero a su domicilio y después a dos sucursales bancarias, donde retiró el dinero que terminó entregándoles.
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Las presuntas estafadoras actuaban principalmente sobre personas de edad avanzada y en zonas de tránsito. Una de ellas simuló ser analfabeta y mostró a la víctima un boleto de lotería supuestamente premiado, asegurando que desconocía cómo cobrarlo y ofreciéndole hacerse cargo del mismo.
En ese momento apareció la segunda mujer, que ejerció como “gancho” para reforzar el engaño. Según la Policía Nacional, confirmó aparentemente que el boleto estaba premiado y convenció a la víctima para que ambas aportasen dinero en efectivo con el objetivo de quedarse con el cupón y cobrar posteriormente el premio.
Las detenidas acumulaban antecedentes por estafa
Las dos arrestadas contaban con decenas de antecedentes penales por delitos relacionados con fraude y estafa.
Además, una de ellas se encontraba en el momento de su detención en un centro penitenciario cumpliendo condena por delitos anteriores. La segunda tenía en vigor una reclamación judicial para su detención por otros delitos de estafa.
Cómo funciona el timo del tocomocho
La Policía Nacional recuerda que el tocomocho es una estafa tradicional dirigida habitualmente contra personas de avanzada edad. El autor suele mostrarse amable y cercano para ganarse la confianza de la víctima antes de presentarle un supuesto boleto premiado que asegura no poder cobrar.
Entre las excusas utilizadas pueden figurar un proceso de divorcio, una situación irregular en España o la necesidad de viajar urgentemente al extranjero.
A continuación aparece un segundo estafador, conocido como “gancho”, que confirma aparentemente el valor del boleto y propone entregar dinero al supuesto propietario a cambio de quedarse con él.
Finalmente, los estafadores acompañan a la víctima hasta una entidad bancaria para retirar efectivo. El engaño se descubre después, cuando se comprueba que los boletos entregados son falsos o carecen de premio.


