Profesionales de la salud insisten en evitar soluciones rápidas y apuestan por una alimentación equilibrada y ejercicio regular.
Riesgos de las dietas restrictivas
Después de los excesos navideños, muchas personas sienten la tentación de recurrir a las llamadas dietas milagro, que prometen una rápida pérdida de peso. Sin embargo, profesionales de la salud alertan de que este tipo de regímenes no solo carecen de evidencia científica, sino que pueden tener consecuencias negativas para el organismo.
Estas dietas suelen ser desequilibradas, muy bajas en calorías y carentes de nutrientes esenciales. A menudo provocan un efecto rebote, generando frustración y complicaciones como trastornos metabólicos, desnutrición o alteraciones digestivas.
Lee también: ▶️Argamasilla presenta Prosvida y el I Festival Nacional de Poesía contra el cáncer de próstata
Alimentación equilibrada y supervisión profesional
Según fuentes especializadas, la manera más eficaz y segura de adelgazar es retomar una alimentación saludable basada en hábitos sostenibles, no en medidas extremas. El primer paso debe ser consultar con un profesional cualificado, que diseñe un plan adaptado a las necesidades, el estado de salud y los objetivos de cada persona.
Entre las recomendaciones básicas para una dieta equilibrada destacan:
- Aumentar el consumo de frutas y verduras frescas.
- Beber suficiente agua durante el día.
- Evitar bebidas azucaradas, incluso las que se presentan como «light» o sin azúcar.
- Reducir el consumo de sal y de alimentos ultraprocesados, especialmente los que contienen salsas industriales.
- Leer el etiquetado nutricional para evitar productos con grasas hidrogenadas y aceites como el de palma o coco.
- Utilizar aceite de oliva como grasa principal.
- En caso de picar entre horas, optar por frutas, verduras o frutos secos (preferiblemente crudos y sin sal).
La importancia de planificar
Una estrategia útil para mantener una alimentación equilibrada es planificar los menús de la semana. Elaborar una lista de la compra en base a este calendario no solo permite ahorrar, sino también evitar decisiones impulsivas que llevan a adquirir productos poco saludables.
Esta organización también ayuda a mejorar la relación con la comida y a fomentar la variedad nutricional, dos claves para mantener el peso a largo plazo sin caer en restricciones innecesarias.
Complementar con actividad física
La alimentación saludable debe ir acompañada de ejercicio físico regular, ya que el sedentarismo y las malas elecciones alimenticias son dos de los principales factores detrás del desarrollo de enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2, los problemas cardiovasculares o la obesidad.
La práctica de actividad física no solo contribuye a controlar el peso, sino que mejora el estado de ánimo, la calidad del sueño y el bienestar general.
Un enfoque integral, no soluciones rápidas
El aumento de la obesidad se ha convertido en uno de los grandes retos para la salud pública. Se asocia a una mayor mortalidad, discapacidad y deterioro de la calidad de vida, y no puede abordarse con métodos rápidos o no supervisados.
Los especialistas insisten en que la pérdida de peso debe ser gradual, segura y sostenida, siempre con apoyo profesional. Frente a las promesas vacías de las dietas milagro, lo que realmente funciona es el compromiso con uno mismo, la educación alimentaria y la construcción de un estilo de vida saludable.
Sigue informado en Ciudad Noticias.

