Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, su visita a la central nuclear de Chernóbil días después de que fuese recuperada por las tropas ucrania, en el contexto de la guerra Rusia Ucrania.

Grossi ha confirmado que se alcanzaron niveles de radiación “fuera de lo normal” cuando el ejército ruso ocupó la planta, donde circuló con maquinaria pesada y cavó trincheras. “Todavía no tenemos la paz, la situación aún no es estable. Debemos estar en alerta”, ha añadido, cunado se cumplen 63 días de ocupación rusa en Ucrania.

Durante la ocupación rusa “la seguridad nuclear no era normal y podría haberse desarrollado hacia un accidente”, ha constatado el diplomático argentino.

Grossi ha llegado a Chernóbil acompañado por un equipo de expertos y media tonelada de equipos de medición nuclear para controlar la situación radiactiva del lugar y efectuar “trabajos de reparación”.

Nuevos ataques cerca de Zaporiya

“La asistencia (del OIEA) continuará. Esto es sólo el primer envío de equipos, esta no es una visita simbólica”, ha asegurado en declaraciones recogidas por la agencia Efe, en alusión a la lista de peticiones presentada por Kiev para garantizar el funcionamiento seguro de sus cuatro plantas nucleares

Que la amenaza es latente volvió a quedar el lunes de manifiesto, según la agencia nuclear ucraniana (Energoatom), con los ataques perpetrados cerca de la central de Zaporiyia, la más grande de Europa.

“El vuelo de los misiles a baja altura sobre el territorio de la planta nuclear, donde existen siete reactores con gran cantidad de material nuclear, crea un gran riesgo. Y es que los misiles pudieron alcanzar uno o varios reactores nucleares, lo que amenaza a todo el mundo con causar una catástrofe radiactiva”, ha denunciado Petró Kotin, jefe de Energoatom.