En un emotivo acto celebrado en la Parroquia de San Pedro, el alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares, ha entregado la Medalla de la Corporación Municipal a la Hermandad del Santísimo Cristo del Perdón y de las Aguas. Este acto de reconocimiento se ha llevado a cabo justo antes de la suspensión de la tradicional salida procesional del Viernes Santo, reuniendo a autoridades municipales, miembros de la hermandad, cofrades y ciudadanos que se congregaron para presenciar este significativo momento.

Un Homenaje a la Tradición y Devoción

La entrega de la medalla se produce en un año especial para la hermandad, marcando el 425 aniversario de su fundación. El alcalde Cañizares, junto a la concejal de Festejos y Tradiciones Populares, Fátima de la Flor, y otros miembros de la Corporación municipal, quiso destacar la importancia de este gesto como símbolo del aprecio y la veneración que la ciudad de Ciudad Real profesa hacia las figuras del Cristo del Perdón y de las Aguas y de Nuestra Señora del Calvario. “La semana más importante para Ciudad Real”, destacó el alcalde, subrayando el compromiso de la hermandad en la promoción y defensa de las tradiciones de la Semana Santa en la ciudad.

Un Vínculo con el Sector Sanitario

La imagen del Cristo del Perdón y de las Aguas, que ocupa un lugar destacado en el altar mayor de la Parroquia de San Pedro, simboliza también la estrecha relación de la hermandad con el sector sanitario. Desde 1988, el Ilustre Colegio Oficial de Enfermería y el Ilustre Colegio Oficial de Médicos de la provincia ostentan el título de Hermanos Mayores Honorarios, evidenciando la fusión entre fe y servicio a la comunidad que caracteriza a la hermandad.

Agradecimiento y Compromiso

La hermana mayor de la Hermandad del Santísimo Cristo del Perdón y de las Aguas, Pilar Cervantes, expresó su gratitud por la concesión de la Medalla de la Corporación, un honor que refleja el reconocimiento a siglos de devoción y esfuerzo por mantener vivas las tradiciones religiosas y culturales de Ciudad Real. Este acto no solo conmemora un aniversario importante, sino que también reafirma el lazo inquebrantable entre la ciudad, sus instituciones y las hermandades que enriquecen el tejido social y cultural de la comunidad.