Toledo, 11 de septiembre de 2019.- La consejera de Igualdad y portavoz del Gobierno regional, Blanca Fernández, informa de los acuerdos aprobados en el Consejo de Gobierno, en el Palacio de Fuensalida. (Foto: Álvaro Ruiz // JCCM)

Ciudad Real ha registrado una significativa disminución en sus cifras de desempleo durante el mes de marzo, marcando el descenso más considerable desde el año 2008. Este acontecimiento no solo refleja un “buen síntoma” en el ámbito laboral de la provincia sino que también destaca por su temporalidad, coincidiendo con años donde la Semana Santa se celebra en este mes, como es el caso del presente año.

Un Esfuerzo Conjunto con Resultados Prometedores

La delegada provincial de la Junta de Comunidades, Blanca Fernández, ha sido la voz detrás de este anuncio, subrayando la importancia de este logro no solo como una estadística favorable sino como el resultado de un “trabajo planificado y de largo recorrido” en las políticas activas de empleo que el Gobierno regional ha venido implementando. Además, hizo hincapié en las medidas de estímulo que han propiciado un entorno más dinámico para el empresariado local.

Blanca Fernández remarcó la colaboración entre el gobierno de Castilla-La Mancha, liderado por Emiliano García-Page, la patronal y los sindicatos como un pilar fundamental detrás de estos resultados. Según sus palabras, esta sinergia ha permitido que “hoy tenemos casi 24.000 personas menos en desempleo” en comparación con el momento en que García-Page asumió el liderazgo del gobierno regional, lo que representa una reducción del 40% en las listas de paro.

Datos que Inspiran Optimismo

La provincia no solo vio una reducción de 867 desempleados en marzo sino que también disfrutó de un aumento de 500 cotizantes a la Seguridad Social. Este avance se suma al ya significativo descenso interanual de 2.152 personas sin empleo, consolidando un patrón de crecimiento y estabilidad laboral.

La delegada provincial hizo un llamado a continuar por este camino, destacando el soporte a la pequeña y mediana empresa como esencial, sin dejar de lado el papel que juegan los servicios públicos en la protección, mejora de la calidad de vida e impulso económico.

Este logro no solo es un reflejo del trabajo coordinado y las políticas enfocadas en el estímulo empresarial y la creación de empleo, sino que también se erige como un símbolo de esperanza y una clara señal de que, incluso en tiempos desafiantes, es posible generar cambios positivos que repercutan directamente en la vida de los ciudadanos.