El nuevo desafío de Cayetana Álvarez de Toledo al PP ha coincidido con la que “debería haber sido la noticia de la semana”: la expulsión de Vox a Macarena Olona. Y, mientras desde la dirección nacional quieren poner el foco en la división de los de Abascal, reduciendo a “anécdota” el voto “por libre” de la diputada de Barcelona, sus compañeros de bancada en el Congreso empiezan a cansarse de una actitud que no ven, en absoluto, casual. De hecho, algunos parlamentarios populares creen que su objetivo final es, precisamente, unir fuerzas con la exportavoz de Vox.

Una alianza con Olona

Desde la bancada del PP en el Congreso aseguran que “Cayetana actúa así porque sabe que tiene muy complicado, por no decir imposible, repetir en la lista del partido por Barcelona en las próximas generales, y tiene que escenificar esa ruptura”.

Más allá de eso, en todo caso, “ella puede buscarse un nuevo proyecto político que no sea ni del PP ni de Vox“. Y es ahí donde emerge la figura de Macarena Olona: “Muchos pensamos que esta nueva ofensiva tiene mucho que ver con la opción de que ambas unan sus fuerzas de cara a las siguientes generales“. Una alianza a la que podrían sumarse, según estos diputados del PP, antiguos cargos de Ciudadanos o, incluso, Rosa Díez.

Esta sospecha, más o menos extendida en el Grupo Popular, se sustenta también en la “buena relación” que tenían Álvarez de Toledo y Olona al inicio de la legislatura, cuando ambas eran las portavoces de PP y Vox, respectivamente. Tras el cese de Cayetana en ese puesto, de hecho, Olona denunció que el Partido Popular de Casado quería “silenciar” a su hasta entonces homóloga.

Según las fuentes consultadas, además, “ambas comparten admiración mutua” y se consideran “por encima de los demás”. Una ‘coincidencia’ que podría desembocar, según importantes diputados del PP, en un nuevo proyecto político liderado por ambas.

Génova no aclara su futuro

Mientras los compañeros de bancada de Álvarez de Toledo cargan con contundencia contra ella y ya la ven en otro proyecto político, desde la dirección del Grupo Popular en el Congreso y la calle Génova prefieren mandar un mensaje de tranquilidad.

Así, el consejo de dirección del PP en la Cámara Baja insiste en calificar como “asunto interno del Grupo” la desobediencia de la diputada por Barcelona, mientras que en la ejecutiva nacional de Alberto Núñez Feijóo hablan de mera “anécdota” en la votación de ayer. Desde la sede nacional, eso sí, no aclaran la continuidad de Cayetana en las listas del partido de cara a las próximas generales.

Sobre el sentido del voto de la exportavoz, las mismas fuentes recuerdan “la sensibilidad” de Álvarez de Toledo con la enseñanza del castellano en Cataluña, tal y como la propia exportavoz reivindicó en la manifestación del pasado domingo en Barcelona, a la que no pudo asistir Feijóo por estar clausurando la Interparlamentaria del PP en Toledo.

En todo caso, destacan en Génova, “nosotros entendemos que no podemos apoyar un 155 educativo en Cataluña y por eso no apoyamos la PNL de Vox”. Las mismas fuentes añaden, además, que “presentamos una enmienda para enviar más inspectores a Cataluña, pero ellos la rechazaron“.

El texto se quedó tal cual lo presentaron los de Abascal… y fue apoyado por Cayetana Álvarez de Toledo. Las consecuencias de ese voto se verán “de aquí a las generales”, insisten los diputados del PP consultados.